Puerto Vallarta, Jalisco. A 16 de Abril del 2014

 

Horrenda Muerte de Toño Miller

 
 
 

La Diabetes le Degeneró en Gangrena, Llagas y Gusanos

 
 
 

Por Juan Manuel Cervantes.

Ayer por la tarde en San José de Valle Nayarit, se reportó a este medio de comunicación, que por falta de atención integral oportuna, lamentablemente falleció el adulto mayor, que fue rescatado de Santa Fe por integrantes de las buenas nuevas del poder de Dios, en donde lo tuvieron por un tiempo hasta que se puso mal de salud.
El hoy occiso fue identificado oficialmente, mediante una curp y una credencial del dif de Jalisco expedida en Puerto Vallarta, como José Antonio Sánchez mejor conocido como don Toño Miller de 78 años de edad, tenía diabetes, le habían cortado una pierna y no llevaba una alimentación adecuada para sus enfermedades degenerativas.
Lo último que se supo de dicho adulto mayor, fue que por causa de una llaga que tenía con gusanos, con la que lo regresaron de hospital de San Francisco, lo volvieron a regresar porque su salud empezó a empeorar, pero antes fueron los del DIF municipal a “revisarlo” y le recetaron unas medicinas en pastillas, pero luego se agravó de salud.
Según lo que comentaron los responsables de dicho centro de restauración ubicado a un costado de Telecom telégrafos, el DIF municipal les daba un apoyo de 500 pesos mensuales, para que pudieran atender a don Toño, a quien tenían que darle de comer, comprarle pañales, bañarlo y cambiarlo entre otras cosas más que no alcanzaban.
Pero lo anterior no fue suficiente para que dicho adulto hoy fallecido, recibiera una atención integral por parte de las autoridades municipales, pues con su estado de salud y sin silla de ruedas en buenas condiciones, la mayor parte del tiempo de la pasaba acostado, pero no se le dio atención integral como era necesario por diabetes.
El tiempo pasó y la salud de dicho adulto mayor fue empeorando, tanto que una herida que tenía se le agravó y agusanó, ocasionado con eso que al parecer, tuviera gangrena y ésta le avanzara, por lo que buscaban a familiares para intervenirlo quirúrgicamente, pero una mujer que se dijo era su hija no quería firmar el trámite.
Lamentablemente, una vez que lo regresaron a hospital de San Francisco, en dicho centro de restauración ya no supieron mucho de él, pero posterior a una semana aproximadamente de que se lo llevaron, les dieron la mala noticia que don Toño había fallecido y que su cuerpo, al parecer fue incinerado y las cenizas quedaron con la hija.