Puerto Vallarta, Jalisco. A 31 de Octubre del 2014

 

Cevichero Abandonado

 
 
 

Don Ramón enfermo en la cama 39 del Hospital Regional apenas sobrevive…

 
 
 

Por Alberto García Farías

Puerto Vallarta, Jalisco.- Un hombre con una historia rica en detalles de anécdotas crudas y reales; un hombre que ha formado parte de la vida de nuestra ciudad y de la playa donde ha hecho su hogar permanente desde hace más de treinta años, hoy al final de su existencia, se sobrepone a la soledad alejado de su familia, de la que se ha distanciado desde hace muchos años.
Una llamada de las autoridades hospitalarias de la clínica Regional llegó a la redacción de Siempre Libres, para solicitar un servicio social, con el objetivo de hallar a los familiares de una persona que se encontraba en calidad de abandono, la cual requería de apoyo para el pago de unos estudios ya que sufre de una terrible y dolorosa hernia inguinal y requiere de una operación.
Vicky, la trabajadora Social, nos franqueó el paso ante la férrea vigilancia del personal de seguridad quienes luego de buen modo nos acompañaron hasta la sección general, para dirigirnos a la cama 39 donde un hombre de tez clara, cabello cano desordenado con la bata verde del hospital, dormitaba, a sus pies, una sopa de coditos y un vaso de leche estaba sin tocarse.
Por algún momento lo observé mientras dormía, no precisamente plácida y cómodamente, de pronto se estremecía y temblaba, al parecer sufría por el dolor, sobre su cabeza estaba la ficha médica del hombre, cama 39, paciente Ramón Valencia Barrera de 83 años, padecimiento hernia inguinal quien es atendido por el doctor Álvarez. Hernia Inguinal, ¿Alguien sabe lo que duele eso?.

Era evidente que el hombre estaba sufriendo mucho dolor;  a pesar de eso, no dejaba escapar ni una sola queja, la hora de término de las visitas se acercaba a su fin, por eso tocamos su hombro para sacarlo de su letargo de la manera menos violenta posible, de inmediato despertó. Se vio un poco sorprendido al ver a un perfecto desconocido junto a su cama, pero luego se espabiló un poco y ni siquiera preguntó quién estaba junto a su cama.
Simplemente la plática fluyó y de golpe le preguntamos, ¿Por qué está sólo?. -Yo vivo en la playa del restaurante los Burros donde todos me conocen y mis hijos viven su vida con sus familias, yo ya no tengo bienes, todo lo vendí y ya no tengo nada, soy de Salsipuedes Michoacán, una comunidad muy cerca de Aguililla y hace muchos años que llegué a vivir a esta región, sólo en Puerto Vallarta, en las colonias el Caloso, Alta Vista y en la colonia Emiliano Zapata.
Nos dice que un día debido a que ya no existía química con su mujer quien le dijo que ya no quería tener más familia, después de un tiempo de vivir con la postura negativa de su mujer en la cabeza, decidió que ya no era necesario seguir juntos y se fue de la casa, con ella tuvo hijos e hijas, Maximiliano, Rita, Teresa, Alicia, Karina, Verónica y Luis el más chico de la familia.  
Y fue solo su hijo Luis que lo siguió a vivir su nueva vida solo, dedicado a la venta de fruta fresca en Playa del Sol, en Olas Altas, donde un día ya no los dejaron vender.
Luego se cambió a las afueras del cine Bahía, por muchos años ahí su hija Rita lo ayudaba con la venta mientras él pelaba y limpiaba la fruta, hasta que un día el ayuntamiento decidió quitarlos del lugar, ya que dijeron que arreglarían la banqueta, destruyendo el puesto en el que trabajaban y como ya no lo volvieron a construir, dejaron de vender y abandonaron la zona.

Luego siguió por su cuenta pero ahora vendiendo ceviche en la playa, Don Ramón era muy conocido desde la zona de Olas Altas hasta la Playa del Sol, pasando por los Muertos,  sin duda muchas personas recordarán a Don Ramón ofreciendo su delicioso ceviche entre los bañistas por muchos años, llegaba, se sentaba a su lado y simplemente empezaba a surtir lo que le solicitaban sus fanáticos de la ollita azul de peltre.
Pero la edad no perdona, llegó el momento en que vendió todo lo que tenía y se quedó sin nada para su futuro, su única pertenecía es la playa pública donde vive y duerme.

Uno de los terrenos, se lo vendió al dueño del restaurante el Dorado, quien le dijo que podía quedarse a vivir en el terreno el tiempo que quisiera, pero una noche varios sujetos que vivían en esa parte del cerro de la colonia Alta Vista llegaron en grupo hasta donde se encontraba con intensiones de asesinarlo, ya que tenían la creencia de que los estaba vigilando.
Como pudo se escapó de los amenazantes sujetos caminando entre la selva hasta atravesar por completo es parte y bajar hasta la carretera en Conchas Chinas, después de caminar toda la noche para salvar su vida.
De inmediato se dirigió hasta el restaurante donde trabaja su hijo, a quien le platicó lo sucedido con los delincuentes que lo amenazaron de muerte,  por lo que ya no podía regresar a su casa so pena de que lo asesinaran.
Finalmente el hombre se quedó a dormir en el restaurante los Burros con la autorización del dueño, donde ha permanecido por mucho tiempo.
Una noche, don Ramón se sintió mal y como pudo salió del lugar donde duerme, un vecino lo vio en las condiciones en que estaba y solicitó una ambulancia para que lo atendieran, su dolor era intenso por lo que los paramédicos lo llevaron de urgencia al hospital Regional donde fue ingresado a la cama 39, donde le diagnosticaron una Hernia Inguinal.
Como nadie está a su lado, el hombre permanece a la espera de que le hagan unos estudios para que el doctor Álvarez esté en condiciones de operarlo, lo cual representara más gastos que el hombre no puede pagar.
Mientras espera que finalmente alguien de su familia lo visite, trata de recuperarse lo mejor posible, mientras en el Regional, el personal  Médico le brinda lo mejor que se puede para que su estancia en el lugar no sea una pesadilla y llegue pronto su recuperación, la cual aún no se sabe de dónde va a llegar la ayuda para que lo logre.