Asesores Inútiles de Abolengo
- Héctor Colín

- 4 feb
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Cómo dicen en mi pueblo –“Luego luego se nota" cuando alguien está tratando, primero, de entender la situación y luego intentando solucionarlo sin éxito.
El ser humano es el único animal que puede tropezarse dos veces (o más) con la misma piedra en el mismo camino y con la misma ruta. Pendejos les dicen en mi aldea.
Esto le está sucediendo al güeyón de Luis Munguía, a quien por cierto le he perdido el respeto desde hace más de 20 años, así que ni se espante. Le decía que al alcalde le sucede esto porque se nota que no tiene ni idea de lo que está sucediendo dentro de su administración, y es que es bastante evidente que inventa movimientos como si se tratar de un juego de mesa, mueve sus fichas, las mismas siempre y no sabe para qué sirven porque en realidad sus fichas NUNCA SIRVIERON PARA NADA. Como lo dije antes, ninguno de sus asesores está siendo esperado por ninguna empresa de la iniciativa privada para emplearlos en pro de algún negocio especializado que requiera de tres neuronas de talento. Como lo dije también antes, no podemos seguir eligiendo personajes como Luis o como el Profe Michel como alcaldes por una simple y sencilla razón, de no ser alcaldes, qué empleo tendrían, exacto, ninguno. El Profe Michel no podría ser ni siquiera cerillito en el Chedraui por su notable incapacidad para coordinar sus movimientos, de la agilidad mental que requiere acomodar una leche con un cilantro dentro de una bolsa ni hablamos; por otro lado, Luis Munguía se tardó 14 años en terminar una carrera que dudo haya cursado porque se la pasó de regiduría en regiduría y de diputación en diputación, por lo que a todas luces tiene un título negociado con algún funcionario de la UDG que le tuvo lástima o un cariño inexplicable, por lo que concluimos que en el campo laboral afuera, no podría coordinar a un par de “medias cucharas”.

Si le seguimos por esa línea, deducimos entonces que difícilmente Luis identificaría la eficacia de su actuar como gobernante y sería imposible que midiera la eficiencia del equipo del que se rodea, y es que quizás Luis mide la rentabilidad de sus colaboradores por los aplausos, los piropos y agarrones de nalga.
Me preguntaban cuántos asesores tiene Luis Munguía y no supe responder, lo mismo que hizo el alcalde la última vez que selo preguntaron, NO SÉ, dijo el pinche IGNORANTE, que vergüenza necesitar asesores y aún más vergüenza o saber cuántos tienes y es que si nos ponemos exigentes, el costo de los asesores debería salir de su pinche bolsa y no de la bolsa de los vallartenses porque la ayuda es para que él haga su chamba. Es decir que tenemos un empleado que necesita más empleados y si redondeamos el SALARIO del alcalde, estaríamos hablando de una cantidad cercana a loa $54 millones de pesos, considerando los asesores que necesita, los choferes, la seguridad y sus secretarias.
El costo no es lo más preocupante, lo que más ansiedad provoca es la ineficacia de este nutrido grupo de inútiles. Después de un año de no solo NO CRECER como político, sino de decrecer y quedar expuesto como el peor alcalde que ha tenido Puerto Vallarta. Pasó el tiempo y no solo no se deshizo de ellos, sino que los fue moviendo de lugar como si fueran piezas de madera cubriendo espacios y no personal capacitado o especializado en alguna materia para abonarle positivamente al alcalde.
Allí está el mejor ejemplo en Comunicación Social, en donde el problema no es la incapacidad de Juan Carlos Peralta o de los que llegaron después, y es que no castigó a Peralta por colocar a Luis en una posición pendejeable para los vallartenses, sino que lo premió con una nueva posición y con dos imbéciles más que llegarían a “solucionar” el problema de comunicación y que tampoco le sirvieron, pero tampoco los corrió, sino que los cambió de lugar. Ayer se anunció a una tal Carina Macías, quien salió corriendo de la UDG por no servir para nada y terminó en el Seapal con César Abarca como su encargado de Prensa, empleo que le duró un par de días porque expuso a su jefe y puso en riesgo la reputación del Seapal. Abarca fue inteligente y se deshizo de la basura.
Carina Macías se ha movido de posición en posición y Luis no le encuentra el lugar correcto, sin darse cuenta de que no lo hallará jamás porque “la lic” jamás le entendió a la comunicación y la política no la masticará jamás. Guarde estas líneas y en u mes platicamos sobre cómo le fue a Luis con la ex corrida de Radio Universidad.
En resumen, las piezas que tiene Luis para crear una estructura política que funcione no le están sirviendo y es que hay otro problema que Luis no ha considerado porque nadie de su equipo se lo ha dicho, podría traerse al mejor comunicólogo del planeta y de igual forma no funcionaría porque el problema no solo son sus asesores, sino el propio Luis Munguía que no le entiende a la función pública.
30 puntos en las encuestas, las redes detonadas por el odio hacia el alcalde y una fila difícil de contar de personajes que están esperando la caída de Luis Munguía para patearlo como se merecen. Dicen.
Las encuestas no mienten si las mediciones están haciéndose bien. Cuando la metodología es la adecuada, los resultados arrojan las directrices de la estrategia, eso se entiende fácil cuando el IQ del individuo supera el de un molusco.
Un bowl de mejillones tiene Luis en su mesa. Ninguno piensa pero no debemos olvidar que incluso el mejillón es un animal sensible.
Querido Luis, continúa moviendo las mismas fichas y obtendrás siempre el mismo resultado. Son inútiles de abolengo y en todos lados.
YA PA IRME.

Cristian Bravo Carbajal anda calientito con la supuesta diputación que le ha prometido Luis Munguía, lo que “El Titi” no entiende es que ha sido enviado a barrer el patio donde se va a entretener Luis después de ser alcalde. “El Titis” seguro ya se dio cuenta de que ha atraído el odio colectivo por estar tan cerca de un sujeto que solo buscará el fuero que lo aleje de la cárcel después de haber despedazado a Puerto Vallarta en su afán de ayudar a sus amigos a mitigarse el hambre de tantos años siendo inútiles.




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