• Raúl Gibrán

Bécquer "La Puerta"

Apreciado lector, lo saludo con entusiasmo, desean a usted lo mejor. Inicio nuestra sección literaria con un aplauso y agradecimiento al diseñador del Siempre Libres, los que leyeron la sección de la semana pasada sobre la luna vieron el extraordinario trabajo que realizó. Muchas gracias.



Entremos en materia. Considero que cuando el nombre Bécquer resuena aparecen dos ideasen compañía, una el texto del autor, su rima XXI:


¿Qué es poesía?, dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía… eres tú.


En lo personal es una definición desde mi humilde opinión tan abstracta que resulta perfecta, medida precisa para describir lo indescriptible, pero hermoso y seductor. Podemos sacar un enorme ejemplar de la RAE y leer sus limitadas definiciones, se las comparto, pido les de lectura con el tono adecuado, debe ser un tono hueco, con sabor a cartón, a cosa plástica, debe oler a encerrado, a asfixia:


1. f. Manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa.


2. f. Cada uno de los géneros en que se dividen las obras literarias. Poesía épica, lírica, dramática.

3. f. por antonom. poesía lírica.

4. f. Poema, composición en verso.

5. f. Poema lírico en verso.

6. f. Idealidad, lirismo, cualidad que suscita un sentimiento hondo de belleza, manifiesta o no por medio del lenguaje.

7. f. Arte de componer obras poéticas en verso o en prosa.


Creo concordará conmigo que eso está muy lejor de explicar la poesía, sería quizá como explicar que el mar es un montón de agua que va y viene, decir que las flores huelen a flores, tratar de explicar la luna con medidas y colores. Mejor me quedo con las palabras de Bécquer.


Podríamos igual citar a otro gran poeta, eso pondría las cosas un poco más niveladas, quizá a Díaz Mirón:

La poesía! Pugna sagrada,
radioso arcángel de ardiente espada,
tres heroísmos en conjunción:
el heroísmo del pensamiento,
el heroísmo del sentimiento
y el heroísmo de la expresión.

Hermosa definición también dijo en una entrevista Gutiérrez Vega, algo pomposa, pero muy bella. Bueno, es cierto, muy bella, pero me quedo con la de Bécquer.



La otra idea que considero se encuentra ligada a nuestro poeta es bueno, cómo decirlo, menos afortunada, dice: es Bécquer, un acordeón tocado por un ángel. Bueno, una frase bastante fea, un cumplido que apuñala, hiere y que lamentable es una etiqueta que le supo acompañar en su andar por el sendero de la inmortalidad. La frase tiene muchas interpretaciones, las tiene, las tiene. No puedo explicar ególatramente quiere decir esto o aquello, sé que no existe una verdad absoluta, pero bueno, entendiendo el contexto y época quiere el acordeón era considerado un instrumento vulgar, un instrumento no digno, no digno de ciertos oídos o quizá debe decir, un marginado a los sectores de poca educación. Bueno, el asunto de los ángeles es más simple todavía, tiene que ver con la gracia, la belleza, la elegancia, pero claro, no deja de ser acordeón y de denotar que es un acordeón. Como decimos en México: Mejor no me ayudes compadre.


Considero Bécquer es una hermosa, imponente, importante y agradable puerto para adentrarse en la poesía. Sus seguidores y detractores coinciden creo, en que es una puerta, en que los jóvenes preparatorianos que se acercan al mundo de los versos pueden ser por Bécquer o en su defecto tropezarán con él muy pronto, quizá después de Sabines o de Benedetti. Quizá también Nietzsche, espero cerca no esté un antagónico como el buen Bukowski. Yo al caso, después de tantos versos, te tantos siglos y tanto espacio (Ya estoy plagiando a Milanés, cuando menos parafraseando.) Pues después de tanto sigo disfrutando de volver a leer a Gustavo Adolfo Bécquer, los invito a buscarlo en una librería pues la lectura en papel es inigualable, existen ediciones muy simples desde 50 pesos, hasta unas muy cuidadas que me encantan. En su defecto seguro que internet estará dispuesto a entregar sin grandes terquedades algunos versos de ese gran poeta. Aquí cuelgo algo para abrir boca:



Rima XXX


Asomaba a sus ojos una lágrima

y... mi labio una frase de perdón;

habló el orgullo y enjugó un llanto,

y la frase en mi labio expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;

pero al pensar en nuestro mutuo amor,

yo digo aún: ¿Por qué callé aquel día?.

Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?.

Es cuestión de palabras, y, no obstante,

ni tu ni yo jamás,

después de lo pasado convendremos

en quién la culpa está

¡Lástima que el amor un diccionario

no tenga donde hallar

cuándo el orgullo es simplemente orgullo

y cuándo es dignidad!


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