• Adolfo Torres

Boca de Tomates: la Playa más Inestable


Debido a los fenómenos naturales, la playa de Boca de Tomates es la zona costera más inestable en el municipio de Puerto Vallarta, ganando o perdiendo superficie, de acuerdo a la temporada del año.

Lo anterior fue informado Amílcar Capul Magaña, profesor investigador del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), quien ha venido realizando estudios sobre la dinámica de la playa en las costas del municipio de Puerto Vallarta.


Esto debido a que los dueños de las palapas que se encuentran en el lugar sufren prácticamente todos los temporales de lluvia, debido a las mareas que se presentan año con año, por lo que varias de las mencionadas estructuras sufren afectaciones.

“La zona más inestable, en el sentido que pierde o gana más superficie de playa dependiendo de la temporada del año, es la desembocadura del Río Ameca, lo que conocemos como Boca de Tomates".

En ese sentido el investigador manifestó que normalmente se tienen la influencia de los vientos del noreste que están empujando la superficie del océano hacia la superficie central, lo que hace que disminuya el nivel del mar, sin embargo, cuando existe el fenómeno del "Niño" no hay vientos, elevándose el nivel del mar.

“De repente ha habido temporadas en las que tienes una playa muy extensa, que hasta empiezan a construir donde había mar, como las condiciones que pasan actualmente, que de repente se pierde mucha extensión de playa debido a muchos procesos”.

Agregó finalmente que por tal motivo, hay años en los que el nivel del mar se incrementa notoriamente, inundando incluso las palapas que se encuentran en la zona y en otras este baja considerablemente hasta cien metros debajo de la línea de las palapas.

Cabe recordar, que en su edición pasada, Siempre Libres publicó que la señora Susana Gallo, propietaria de una de las palapas, dijo que tal situación los pone tristes, pero hay que levantarse porque hay que seguir trabajando en esa área que se ha convertido en su fuente de empleo.

Y es que fenómenos climáticos como la tormenta tropical “Dolores” y el huracán “Enrique” causaron daños a las diversas estructuras de palma y madera que se encuentran instaladas en el lugar.