• Ruben Gómez Bernal

EL RUIDO Y LOS BORRACHOS CALLEJEROS, DOMINARON LA ESCENA NAVIDEÑA


Vallartenses condenados a vivir en medio del ruido? La escena que dominó la noche buena, que para muchos fue la noche de horror, fueron el ruido de la música y los borrachos callejeros. Esta costumbre se ha arraigado al paso de los años por la inacción de la policía. Es una complicidad bastante conocida, 911 contesta, pasa el reporte a las patrullas, los policías se hacen como el Tío Lolo, o si van "asustan" a los fiesteros encendiendo las farolas o accionando los dígitos, los fiesteros le bajan al sonido, la patrulla se va, los borrachos festejan que se vayan con gritos y le suben más al volúmen y a seguir la borrachera así sean las cinco de la mañana. Amanece y el sol les pega en la cara a los borrachines, que siguen con la música a todo lo que da, babean de lo drogado o borrachos como se encuentran, el sol no lo sienten, los vecinos se levantan mal de que no durmieron, enojados porque "cada quien hace lo que le da su regalada gana, porque vivimos en un pueblo sin ley". En tanto los dos o tres borrachines que no dejaron dormir a los vecinos, duermen la mona tranquilos con el efecto "sedativo" de lo que se metieron.


PROBLEMA GENERALIZADO


La pregunta que todo mundo se hace es el por qué de la autoridad no pone un alto a las francachelas desordenadas, no solo vecinales, a eso agréguele la de los antros de postín y a los de mala muerte, que son iguales en infringir la ley. Lo mismo se va a leer en redes sociales las quejas reiteradas de unos vecinos que se apropiaron de áreas verdes comunes para poner un negocio de ventas de crepas ahora convertido en un centro ruidoso, que en la noche de navidad se pasaron de plano con el ruido de la música y los gritos. Y lo de siempre: reportes al 911 y cero respuestas. Vecinos enojados y desvelados, maldiciendo a las autoridades por no meter orden. O como en La Aurora, en dónde la fiesta es interminable en plenas calles, gozando los fiesteros de inexplicable impunidad, pues los policías son muy "amigos" de ellos, nada más falta que les lleven un regalo y un trofeo por ser los más alborotadores de La Aurora. O como en muchas colonias de El Pitillal, que el día navideño en muchas partes parecía campo de batalla con basura y latas vacías de cerveza por todos lados.

...Y lo que les espera a los vecinos mañana en la noche de año nuevo. Y lo lamentable es que la policía seguirá en las mismas y los vecinos a aguantar los borrachos escandalosos, así un buen número de vecinos vallartenses tendrán que aguantar las borracheras, los escándalos y el ruido de los vecinos "intocables" por lo inútil de algunos policías.

Bueno, en fin, dicen que cada pueblo el gobierno que se merece, pero Puerto Vallarta en cuestión de ruido, desde hace muchos años tiene gobiernos tristemente aliados a los ruidosos y no se atreve a enfrentarlos.