• Raúl Gibrán

Fomento a la lectura

Hace unos días, me encontraba deambulando por las empedradas calles Vallartenses en busca de un café y algo para desayunar y terminé en las metamórficas calles de la colonia Versalles, (abandonan su piel de piedra y se modernizan al pavimento) coincidí con un buen amigo, hablamos de fotografía, principalmente análoga, de mi próximo libro y otras tantas mocedades. Entre el ir y preguntó por mi hacer en el fomento a la lectura, me hizo reflexionar que es un tema que hace un tiempo no tocamos aquí y consideré buen momento.



Fomentar la lectura es una odisea, cualquier día del año y en cualquier parte del mundo, no es tarea fácil. Pero, en México es un poquito más difícil por el asunto de los apoyos, los recursos, es decir, los centavos. A eso sumarle que nuestro hermoso país es enorme y diverso, las distancias y hasta el idioma puede ser un obstáculo.



Escribía y pensaba en el asunto de la seguridad, bueno, una frase muy común es: Un ladrón no es un lector, aquí no se roban libros. Pero es falso, creo que debe ser una frase que logra el entripado de cualquier editor que vaya con regularidad a ferias de libros, por ejemplo, en la FIL sé es un problema grave el robo constante de libros, y va en aumento.


La pandemia hace estragos en todo, eso incluye la educación formal, es decir, las escuelas, entonces el asunto de la lectura un poco peor. Mi caso está relacionado directamente con las secundarias públicas, al no tener clases presenciales, pues la sala y nuestro precioso acervo tiene que dormir un poco más. Pero claro que nos adaptamos a las nuevas realidades, eso es cosa simple en un mundo de creativos, considero que todos los mediadores de lectura del país deben darse sus formas. Veo una gran oportunidad en lo virtual, no podré hacerlo directamente con los estudiantes, bueno, puedo hacerlo con el mundo. Los invito a mi canal, conozcan algo de lo que estamos haciendo en materia de fomento en youtube, por ejemplo, grabé un material a manera de narrador oral, es algo que hace un tiempo preparé para la Universidad de Guadalajara y lo presenté en el auditorio, bueno, lo adapté para video y contando y se vuelve interactivo y puedes ir viendo imágenes del libro y considero es algo que supera las barreras de la edad.



Ya en el pasado lo dije, la literatura no tiene la obligación de enseñarnos nada, no tiene la obligación de ser moralista e intentar educar, pero en el caso de ese cuento que les comento sí me acerco a eso que no es obligación, pero sí es libertad y oportunidad, busca abolir estereotipos de género, reforzar la seguridad de los niños y jóvenes, etc.


El Programa Nacional Salas de Lectura no detiene su paso, hace un mes o poco más me contactaron para dar un mensaje de bienvenida y felicitar a los nuevos Mediadores de Lectura, es decir, personas que estaban en ese momento terminando su diplomado inicial y recibiendo su acervo, eso me parece admirable, el pensar que con todas las complicaciones ellos siguen con una labor social tan importante en el país. Claro que acepté gustoso, ser parte de los primeros pasos de los mediadores, tener algo que ver en el sendero de idealistas, de soñadores que creen en la lectura como el instrumento para hacer un mejor país.


La semana pasada se comunicaron nuevamente conmigo el equipo del programa Salas de Lectura, me comentaron que estaba por dar inicio el Encuentro Nacional de Pueblos Originarios y que se acercaron los organizadores pues deseaban los Mediadores de Lectura tuvieran algunas participaciones. Grabé algo al respecto, claro, afirmando que más que retos, yo veo fortalezas, veo posibilidades, nuestra riqueza cultural aportando a la narración, sea oral o escrita, recordemos que contar es pariente de leer (Esa frase no es mía, pero no puedo recordar ahora dónde la escuché.)


Los Mediadores de Lectura crean colectivos, se apoyan, realizan colaboraciones, yo me entero principalmente de las actividades que se realizan en el estado de Jalisco pues estoy en los grupos de WhatsApp y me sumo a su creatividad y empeño cada que puedo. Y realmente es interesante todos los caminos que van encontrando y como en espacios abiertos y con públicos reducidos realizaban su labor, siempre muy entretenidos.


El tema del COVID, el hacer consciencia claro que era un referente.


Aquí quiero decir en mi cierre algo como lector, pues antes que cualquier otra cosa soy lector: Yo soy de la vieja guarda, no en el qué leer, no, no, en eso tengo muchas líneas, tanto soy un amante de los clásicos y concuerdo con los puristas como voy hacia las ondas inestables de la poesía contemporánea, bueno, digo a mis lectores aquí eso y me parece una obviedad, ustedes conocen mis gustos, aquí semana a semana vamos de polo a polo y claro, hablo únicamente de lo que me gusta.


Bueno, no hablo del qué leer, hablo del cómo. Yo siempre fui de leer un libro físico, leer en papel, palpar, oler, sentir las hojas. La idea de hacerlo en digital no estaba en mi mundo, pero en los últimos meses, por el confinamiento, por mis nuevos intereses literarios, por lecturas de talleres que estoy tomando, bueno, tuve que abrir mi mente, dar oportunidad a lo digital y poco a poco me voy acostumbrando.


Cierro con una felicitación a los muchachos ganadores de la Noche Literaria organizada por la Universidad Arkos. Tuve el gusto de ser jurado en el evento y ser testigo de su talento, dedicación y compromiso, muchas felicidades a todos. Claro, también a todos los profesores que estuvieron apoyando y a la Universidad por organizar actividades tan importantes.