• Ruben Gómez Bernal

LA CIRCULACIÓN VIAL COLAPSA A DIARIO, EL PUENTE DE LA FEDERACIÓN COMO LA VÍA CORTA.​




El tan anhelado y fantasmal “Puente de la Federación” que auxiliara en el desfogue del tráfico vehicular entre Puerto Vallarta-Bahía de Banderas ya está como la Vía Corta Guadalajara-Puerto Vallarta: pasan los años y no hay nada. Las fechas corren, los actores políticos cambian, todos a cual más, buscando ser los héroes chidos de la película gacha, pero solo de lengua porque en el terreno de los hechos nada.

Cada día es más común leer en las redes sociales las alertas de saturación en los dos sentidos de las entradas y salidas de los dos municipios. Conductores que alerta  que se tomen vías alternas, pero que no hay de otra más que el puente del Río Ameca o el Paso del Guayabo, que en estos tiempos de lluvias se cancela por el crecimiento del río de Ixtapa, por lo que no hay mucho de dónde escoger.    

Y tampoco hay mucho de donde escoger, si el gobernador Alfaro dispuso que los 600 millones de pesos destinados para las colonias de Puerto de Vallarta, se utilizaran en el Tren Ligero de Guadalajara, se fueron y ya, no se han regresado, pero surgieron voces que fueran aplicados al Puente de la Federación, que según dice costará cerca de los mil millones de pesos.

Don Miguel Ángel Navarro Quintero, el sedicente gobernador nayarita, alzó la mano y tomó la bandera del Puente de la Federación, como era el acuerdo original que el gobierno de Nayarit sería el gestor ante la Federación de los recursos para su construcción, pero hasta hoy no ha sucedido nada. Se volvió un tema retórico para ganar aplausos, porque la realidad galopante está ahí, van jugando parejas la vía corta y el “Puente de la Federación”. La pregunta es: ¿cuál ganará?

SITUACIÓN CAÓTICA

Y es que con las reparaciones al puente del Río Ameca, la circulación vial se ha vuelto caótica. Ayer fue una locura absoluta por todos lados, tal parece que quienes planearon la obra del mantenimiento al puente del Río Ameca, la SCT de Nayarit,  la cajetearon feo, fue una planeación hecha con las patas, las pérdidas en tiempo, en dinero, y en muchos otros aspectos, fueron muy grandes, la incomunicación total, a nadie se le ocurrió avisar lo de la reparación para que la gente tomara sus precauciones puesto que se cerró un carril para darle mantenimiento al otro, pero el abierto al tráfico estaba en mal estado, y para pasar un vehículo lo tenía que hacer muy lento, de modo que aquello fue terrible, hubo personas que tuvieron que esperar hasta tres horas para pasar.

La gente prácticamente se volvió loca por la lentitud del tráfico y por el tiempo que tuvo que esperar para avanzar.

El caos afectó no solo a las personas que se trasladaban a Nayarit, también a las personas de las colonias del norte del Puerto, y las Delegaciones y Agencias municipales, por el cuello de botella que se formó.

Las fotos y los vídeos publicados ayer en redes sociales lo dicen todo, fue la locura que puso en evidencia la desorganización pues al ser el puente de carácter federal se pudo solicitar el apoyo a la Policía  de Caminos, o a la Guardia Nacional, para ordenar el tráfico, o los mismos tránsitos municipales de Bahía o de Puerto Vallarta, o simplemente no hubo una persona que se le prendiera el foco y ordenara que se trabajara de noche.

EN CARNE PROPIA. - Lo cierto es que el gobernador de  Nayarit don Miguel Angel sufrió en carne propia la situación y tuvo que ser trasladado en motocicleta  a la Cruz a un evento lo que nos dice todo. Circuló en las redes la foto donde se observa supuestamente a Navarro Quuntero ir en la parte trasera de la moto.

CUENTO DE NUNCA ACABAR

Tal parece que el eterno problema que se da en la avenida Gonzalez Gallo al cruce con Avenida de las Torres se ha vuelto un cuento de nunca acabar. A diario y a todas horas se ven vehículos estacionados y no existe poder humano que meta en cintura a los automovilistas que utilizan la avenida como estacionamiento. Cuando no hay tráfico pesado no pasa nada, pero en cuanto comienza a fluir los embotellamiento son de pronóstico, mientras que los que dejan sin ningún problema sus coches nada más les ponen la luz intermitente y a comer a gusto importandoles un comino los problemas que le causan a la circulación vial, al fin y al cabo que los del Tránsito Municipal no dejan de ser burócratas que todo les interesa menos solucionar los problemas. Una muestra muy palpables se tuvo cuando el Seapal realizó obras en ese cruce de las avenidas, y aquello era una cena de negros, en la que cada quien cruzaba como quería y de milagro no hubo accidentes por los cuidados de los conductores. Es patético que la avenida González Gallo una de las más utilizadas sea utilizada como estacionamiento, no hay respeto para la línea amarilla con que está señalado ese tramo, precisamente para que no se estacione y se eviten los embotellamientos. Pero si no hubo vigilancia para ordenar la circulación cuando estaba trabajando el Seapal, en ese crucero, menos ahora. Bueno, hasta se publicó una foto con un agente de tránsito enviado al crucero largó su responsabilidad y se fue a refugiar bajo un árbol de las inclemencias del clima, en tanto los trabajadores de la obra del Seapal, aguantaron a pie firme.