• Héctor Colín

La Feria del 2024


Los malos gobiernos de Morena en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas han abierto un boquete en el escenario político para el 2024, tan grave y peligroso que incluso los más suatos se empiezan a creer la idea de que tienen posibilidades de ocupar primero una posición en la boleta electoral y segundo, una silla dentro del gobierno municipal, el congreso del estado, de la unión e incluso una curul de la cámara de senadores.

El escenario ideal para el pueblo es un gobierno eficiente, lo que significa una mala noticia para la oposición política, porque las buenas administraciones regularmente se perpetúan más de lo esperado, por lo que la paciencia de los contrincantes se desvanece, orillándolos a buscar otros partidos, asumir nuevas “filosofías”, incluso al grado de contradecir lo que argumentaban antes. Chapulines, les llaman.

En el caso de los municipios que nos ocupan hoy, por la naturaleza del alcance de este medio pinche, la displicencia de los colaboradores del Profe Michel, de la arrogancia de sus operadores y las extorsiones con las que se ha manchado su gobierno han abierto un boquete en el futuro político del grupo michelista, por lo que ya varios personajes han levantado la mano, aparte de los que ya conocemos y vemos en cada elección, hay al menos una docena de “politiquitos” que empiezan a prepararse, a idear su estrategia para intentar colarse en una de las boletas electorales, pero, no hayan considerado algunos aspectos importantes para lograr el propósito.

La política es un deporte, el más caro, el que no tienen olimpiadas ni medallas, el más mal agradecido pero posiblemente el más rentable de los deportes, dicen que la política no se hace con dinero propio, sino con el de los “padrinos” o patrocinadores que confían en el proyecto para sacar provecho, con intereses, obviamente.

He tratado de desmenuzar el tema para hacerlo lo más sencillo y digerible posible porque sé que tengo algunos lectores a los que nomas no les sube el agua al tinaco como debería de ser.

Primero, se necesitan valores, contradictorios entre sí, para poder decirle a los “electores” que eres el mejor, con argumentos o no, pero debes siempre decir que eres el más chingón y el otro es el más pendejo, el más corrupto. La sinvergüenzada es el mejor aliado de los políticos hoy, no porque esté de moda, sino que ha sido una estrategia eficaz durante siglos. Hoy, por ejemplo, el equipo de El Profe Michel debe unas cuantas toneladas de cemento que prometió a cambio de unos cuantos votos.

Si no tienes dinero, no sirves para político, y es que, a diferencia de lo que pudieran decir los que ahora nos gobiernan, las campañas son muy caras y representan un riesgo muy alto, por lo que parecería aplicable el dicho sobre la mayor recompensa a mayor riesgo.

Sobre la reputación, una campaña bien hecha, podría hacer ver como un ángel al más malvado de los demonios, como ejemplo, Andrés Manuel López Obrador, quien se disfrazó de oveja durante 24 años para alcanzar el objetivo de ser el más malvado de los lobos, aterrorizando a todos con sus políticas que traía escondidas bajo el brazo en las que pretendía hundir a su pueblo para perpetuarse en un poder que solo le sirve a sus cercanos, a sus hijos y a quienes parecen protegerlo. Dijo “Primero los pobres” pero nunca dijo para qué, ahora lo entendemos, la prioridad es tener más jodidos para ampliar el espectro de sus políticas clientelares.

Las circunstancias. La suerte juega un papel muy importante en el quéhacer político, no importa cuánto dinero, cuantas ganas, cuan sinvergüenza o cuánto tiempo haya pasado, deben darse las circunstancias en el exterior para poder tener éxito en el interior de tu proyecto, el oponente debe caerse, empobrecerse o apendejarse para tener mayores posibilidades.

De los padrinos, los proyectos políticos, aunque parezca a veces lo contrario, están siempre acompañados de intereses particulares que deberán capitalizarse cuando se llegue el gobierno y se formaron a razón de los billetazos para pagarle a la prensa, pintar bardas, regalar pollos o comprar votos el día de la elección.

En el caso de Puerto Vallarta específicamente, existen algunos perfiles, entre grandes y chiquitos, que podrían tener la posibilidad de adueñarse del escenario político hacia el 2024 si hacen bien el trabajo.

Sin duda, quienes llevan mano son los operadores de Morena, primero el alcalde será quien decida quién pudiera ser su sucesor, entendido esto, no tendría que explicar qué buscarán a toda costa colocar a “El CHUYÍN” como precandidato propuesto por su padre, por lo que muchos brincarán porque obviamente se sienten mejor preparados y sobretodo, menos manchados que el propuesto. De allí para abajo, en la lista de Morena se suman los regidores, todos se sienten con ganas y a ninguno se le ve por dónde, faltan los que vendrán de fuera para fortalecer la campaña nacional de Morena y no debemos olvidar al mejor operador político de El Profe, Salvador Llamas Urbina, quien a pesar de demostrar su carácter de pocos amigos, ha demostrado ser obediente y, por lo que dicen en los oscurito, tiene contactos muy arriba que pudieran ayudarle a conseguir la posición que busca y que seguramente a nadie le ha compartido.

Paréntesis, se me olvidó hablar de la importancia de hacer bien la lectura de los escenarios políticos, cosa que pocos saben hacer y por eso se les cuecen las habas y cometen errores en sus aspiraciones.


En segundo lugar, viene el Movimiento Ciudadano, del que hablaré otro día para continuar con el Verde y todos los pequeños, incluso los independientes que son subestimados y que podrían dar una sorpresa por las condiciones que ha generado el mal gobierno actual. La lista, con temor a omitir a alguno es: Susana Rodríguez (no se rían), Lupita Guerrero, Ramon Guerrero “El Mochilas”, Arturo Dávalos, Diego Franco Jiménez, Víctor Bernal, Rodolfo Domínguez, etcétera.

Los Badebadenses…


También les debo el escenario de Bahía de Banderas, en el que hace falta que se defina la situación jurídica de la alcaldesa para poder hilar cabos y vaticinar con argumentos. Por lo pronto, dejaré una lista de los depredadores que afilan sus dientes, Héctor Santana, Carmina Regalado, Alejandro Regalado, Rafael Cervantes Gómez, José Gómez Pérez, Jaime Cuevas, Esperanza Berumen, Héctor Paniagua y los que se acumulen.

Mañana le sigo que la prensa también es un deporte y muy caro…