• Héctor Colín

La Guelaguetza en Bahía de Banderas


Mientras en Vallarta se le dan las “destas” a los embajadores de Zacatecas, en Bahía de Banderas se las dan a los de Oaxaca.


Proveniente del Zapoteco guendalizaa, que significa “cooperar”, es un culto muy popular en el estado de Oaxaca en el que se representa toda una actitud o cualidad con la que se nace allá, el amor al prójimo de cada habitante zapoteca hacia sus hermanos, una actitud de compartir la naturaleza y la vida.


Para el caso de esta opinión, vale el esfuerzo tratar de recordar el pasado ocurrido en el área conocida hoy como Monte Albán, en el que se desarrolló una civilización que le daría forma a la historia de México, en esa zona ahora arqueológica, convivieron diferentes pobladores con distintas lenguas, con interéses obviamente distintos. Los zapotecos fundaron Monte Albán, una urbe importante para luego dar paso a los mixtecos, quienes aguantaron allí hasta que las prácticas de la conquista los avasalló. A qué viene todo esto, a que las culturas antes, sin sin las influencias que ensucian las relaciones y la convicencia, lograron potenciar sus ciudades, al grado de actualmente se continúa hablando de ellas y su importancia en el hoy. Durante el periódo en el que los mixtecos gobernaron Oaxaca, uno de los “pasatiempos” más populares era el juego de pelota, lo que mantenía entretenida a la raza y sumiéndolos en vulnerabilidad que luego sería su tumba.


Bueno, el punto es que hoy, dentro de lo que se dice por el pueblo de Bahía de Banderas, el gobierno de Mirtha Villalvazo al paprecer está demasiado influenciado por Oaxaca, no se sabe si es por la sangre, por las costumbres o por alguno otro motivo que manipule la gestión de la alcaldesa, tratando de justificar el ejercicio fallido en el que se ha visto criticada los últimos cuatro meses.


César Aguirre Sánchez, nacido en Oaxaca y cercano, según se dice, de Alejandro Murat, actual gobernador de Oaxaca y quien dejará el cargo este mismo año. Al parecer, César Aguirre le habla demasiado cerca y fuerte a la alcaldesa, el problema es que nadie conocemos las intenciones del oaxaqueño y su interés por manipular al gobierno de Bahía de Banderas.


Político priista y purificado en Morena, César es reconocido por un cargo que ocupó en la política de Estados Unidos de Norteamérica hace algunos años, de allí su relevancia dentro de la política de su estado natal y los actores de hoy que se han encargado de regarse por todo el país y desde Puebla. Con el tiempo se sabrá qué tiene que ver Puebla y Oaxaca con Bahía de Banderas y Mirtha Villalvazo, los rastros de la relación ya se dejaron regados en el camino y en la antesala del Gobernador Navarro Quintero se resguardan documentos que pondrán en jaque la gestión de Mirtha, por ello, es visible la mala relación entre la alcaldesa y su gobernador y su cercanía con políticos de otras regiones que influyen más arriba que Navarro para mantener la paz hasta que Villalvazo deje de ser útil.


En días pasados, dentro de las múltiples celebraciones, fiestas de pueblo y chingaderas que organiza Mirtha para entretener a la raza que no puede gobernar, apareció publicamente y muy cercano el sujeto del que hablo, César Aguirre, quien al parecer convenció a Mirtha de que sería buena idea traer una muestra de artesanía oaxaqueña por once días, en los que obviamente los locatarios de siempre serán desplazados para hacerle espacio en la temporada alta de la semana santa a artesanía de otros lados. Lo bueno es que Mirtha decía que vería por su gente, pues ya les puso artesanos de oaxaca a los artesanos de Bahía de Banderas.


En el café del día…

Entre los mitotes que se riegan en las sucias calles de Bahía de Banderas, se dice que aparentemente, el sujeto en mención y cercanísimo de Mirtha fue quien, como experimntado operador del PRI, orquestó la strategia para ponerle una trampa a Carmina Regalado con la intención de arrebatarle la candidatura y quien era la legítima candidata de Morena a la alcaldía de Bahía de Banderas, lo que finalmente sucedió con ayuda de un grupo de abogados de los que se sabe poco, quizás porque corrieron con la misma suerte de todos los que le ayudaron a la ahora alcaldesa y quienes ahora son desconocidos, lo que hace a Mirtha no solo grosera sino mal agradecida con quienes le ayudaron a lograr lo que ahora le ayuda a ella a destruir Bahía de Banderas.


Algunos de los que operaron al lado dee Mirtha ya se sentaron con el gobernador para plantear una estrategia que liberaría una gran presión para el desarrollo de Bahía de Banderas, toda vez que, desde la cúpula del poder nayarita y las reuniones de la iniiciativa privada, Mirtha genera desgracia sobre la desgracia mientras abona a que, los que vienen de Oaxaca se llenen los bolsillos del dinero que necesitan para liquidar a los deudores.



En el horizonte, la realidad de Mirtha se complica todos los días, la rebelión de los regidores no es solo una señal, sino la base de una serie de indicios que evidencian el desgaste político que ha ocasionado la alcaldesa para que se le desmorone el gobierno en sus manos. La proyección de los problemas ya no son relacionados con las mentadas de madre que reciben las mujeres que acuden a la alcaldía por apoyo pde alimentos, sino que se ha agudizado el descontento a causa del deshonor y desdén con el que opera Villalvazo.


Lejos de verse una solución, en la oposición ya se frotan las manos para operar lo que sería el inicio del fin a la carrera política de Villalvazo, y es que para Bahía de Banderas ya no es suficiente la fiesta, sino que se debe priorizar el desarrollo y permitir que el pueblo haga sus fiestas en lo privado, lejos de las políticas clientelares que buscan hacer sonreir a quienes tienen hambre, a sus hijos con la escuela truncada y los maridos sin chamba.


Los deudores ya no buscarán a Mirtha, el dinero ya no lo necesitan porque ahora el orgullo es más importante.