• Rodrigo Aguilera

Llegué en Avión a Madrid

España a las 05:45 horas del jueves 14 de octubre de 2021.

El plan llegar a Santiago de Compostela, Galicia el domingo 17 de octubre para ver funcionar el famoso "botafumeiro" del también famoso templo.


Así que de Madrid a Sarria por tren (destaco la conectividad bien planeada en el mismo aeropuerto uno puede tomar tren, autobús o metro de forma rápida).


Dejando la gran ciudad capital española uno se adentra en paisajes lindos aunque el amanecer es mucho más tarde.

Por ejemplo, ahora que escribo esto son las ocho y media de la mañana y está igual o más oscuro como a las seis de la mañana en nuestras latitudes.



Esto de los días cortos también lo dejo registrado por el tiempo que se puede caminar con efectividad.


En esta época del año encontré que luz efectiva para caminar hay desde las nueve nueve y mediade la mañana hasta las siete, siete y media de la noche.


En fin notas para que alguien les saque provecho al hacer el camino.



En la última entrega compartí algo de la salida a la ruta por fin, tras tanta planeación y pandemia de por medio que retrasó aún más la peregrinación.


Desde Sarria hasta Santiago son 117 kilómetros (17 más de los 100 mínimos a pie que se requieren para obtener la Compostelana - el certificado de haber realizado la ruta-).


Abro un paréntesis para comentar que se puede ir también al Camino a caballo o en bicicleta aunque quienes así lo hacen deben cubrir 200 kilómetros.



Así que cruzando campos hermosos, me sorprendió el extensivo cultivo ¡de maíz! traté de combinar el apreciar el sendero, tomar fotografías y videos y cumplir el itinerario.


Antes de salir de Sarria me informó la encargada del servicio de Correos que esa parte en particular parecía un bosque encantado.


Recuerdo que llegué con una maleta normal a España me la llevé conmigo a Sarria y de ahí la mandé a Compostela por correo.


Quería cargar, sí pero solo lo necesario.


Así que lo que según parece consenso llevar al Camino sean 100 o más kilómetros a cubrir, dependiendo de la época del año sería:


Una mochila de excursión con tirantes cómodos para los hombros y si es posible con ajuste a la cintura.


La mochila de 20 litros, que es pequeña, es suficiente.


Entonces lo indispensable:


Saco de dormir (si es invierno grueso y si es verano u otoño el más pequeño que, además sirve en los albergues para usarlo como sábanas o de plano evitar el frío porque no siempre hay cobijas para todos los que llegan).

Los tenis, botas o zapatos para la caminata.

Nunca nuevos y de preferencia impermeables.

(Yo les di a mis botas una calafateada extra con cera de vela derretida con secadora de cabello).

Otros zapatos cómodos (pueden ser sandalias) por si se mojan los primeros, para descansar los pies en el punto de llegada y bañarse en la mayoría de los albergues los sanitarios son comunales.

Un pantalón de excursión, cómodo (puede ser de los desmontables) una chamarra lo más ligera y abrigadora.

Una gorra o sombrero.

Dos pares de calcetines o calcetas ya probados con los zapatos de caminata al menos.

Dos camisetas, dos juegos de ropa interior.

Cinturón, bastón o bastones para caminar (ayudan mucho en escaladas y bajadas).

Cosas de aseo en el tamaño más pequeño posible.

Una toalla mediana.


Yo llevé adicionalmente un short cómodo, una playera de algodón y unos calcetines de invierno para dormir.


Recomiendo que todo lo que se lleve sea de secado rápido sobre todo porque lavarlo y mientras más rápido seca menos cuesta o menos tiempo se pierde.

Yo llevé un buen pedazo de jabón Zote que sirve para uno mismo y para la ropa.


Para cuidar los pies muy importante la vaselina o el sebo, la cantidad debe ser bastante.


De nuevo hay muchas farmacias y tiendas de autoservicio en los puntos de partida pero no deja de ser más barato traerlo desde casa que pagarlo en euros.