• Verónica Díaz Rodríguez

Muerto en Barranco


A unos veinte metros de profundidad, en un barranco en el vecino municipio de Cabo Corrientes, fue encontrado un hombre muerto, al parecer sufrió un accidente vehicular.

El hallazgo ocurrió ayer por la tarde, luego de un reporte al número de emergencia 911, mediante el que informaban que en un barranco ubicado en el kilómetro 180 + 745 de la carretera federal 200, en la localidad de El Columpio Municipio de Cabo Corrientes se encontraba una persona tirada y al parecer fallecida.


Inmediatamente en el sitio se presentaron elementos de la Policía Municipal de Cabo Corrientes, quienes al verificar, detectaron que efectivamente había una persona muerta a unos 20 metros de profundidad en el barranco, por lo que el área fue acordonada y se dio vista al Ministerio Público.

Se trataba de una persona del sexo masculino, de entre 50 a 55 años, pelo en color negro con barba y bigote, quien presentaba diversos tatuajes en el brazo izquierdo de una flor y uno más en el tobillo. Vestía playera negra con vivos en color rojo y letras blancas con la leyenda Paradise; un short en color beige, una pulsera de cuero en la mano izquierda y en su brazo derecho una sandalia de piel en color café.

Al poco tiempo acudieron agentes de la Fiscalía Regional y peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, quienes al realizar las pesquisas correspondientes, detectaron que al parecer la persona cayó al barranco al ir caminando por esa zona y debido a que hay mucho lodo por las lluvias, se resbaló y cayó entre las piedras.

Al concluir las pesquisas, el cadáver fue extraído del barranco por parte de elementos de Protección Civil Municipal, quienes ayudados de cuerdas, arnés y una canastilla, lograron llevar el cuerpo hasta la orilla de la carretera para su traslado al anfiteatro del SEMEFO en Puert0o Vallarta, donde se le realizaría la necropsia de ley.

Cabe mencionar que la víctima no traía ninguna identificación, por lo que hasta el momento se desconoce de su identidad y sus restos permanecerán en el SEMEFO a la espera de que pueda ser identificado por un familiar, pues de lo contrario sería enviado a la fosa común.