• Héctor Colín

Negocian en Bahía con “El Chiquito”


Como lo dije, al parecer el equipo de Mirtha Villalvazo tiene la piel muy sensible, y la combinación de esta hipersensibilidad con la ineficacia de su equipo es un peligro para Bahía de Banderas porque la alcaldesa y su equipo protector se la viven defendiendo lo indefendible.

Brincaron los BOTs en la pendeja defensa de la crítica a la alcaldesa con mal gusto y pocas ideas.

Hay mucho odio y recelo en esos hogares…

Tan nacos como se han visto siempre, la defensa del gobierno de Mirtha Villalvazo no es más que una muestra de frustración por qué les sobra barrio y les falta mundo.

Por lo que se ve, en Bahía de Banderas se negocia con algo llamado El Chiquito, tanto que el equipo de Mirtha lo utiliza quizás como moneda de cambio para lograr algo allá en aquel rancho.

Esta crítica le duele…

En vez de ponerse a trabajar, la alcaldía promueve la salvajada y el mal gusto, su defensa es la exhibición de sus formas de operar.

En otras cosas, valentía deberían tener para enfrentar con su cara a quienes nos atrevemos a escribirle con nombre y apellido sin necesidad de meternos con su chiquito para que no se le desgaste y lo tenga listo para negociar la paz que le hace falta a la doña mienta madres que despacha con el chiquito o no allá en El Valle.

En fin, aquí seguimos para continuar criticando sus acciones deleznables y de mal gusto que no le abonan en nada al desarrollo de Bahía de Banderas.

Se entiende claramente que los tiempos han cambiado y que la política pacífica, coherente y refinada de Bahía se ha ido y hoy le corresponde a una alcaldía con principios manoseados, valores incomprensibles y un gusto por referirse a “el chiquito” como su moneda de cambio para lograr acuerdos. Es posible que así negocie la alcaldesa, supongo que así negocian allá en Bahía y por eso la naturaleza de invitarme a crecer como empresario utilizando las formas que allá se practican.

No es nuevo el hecho de encontrar a una Mirtha prosaica, porque como ya lo dije, le sobra barril y le falta mundo.

Por lo pronto yo paso con eso de “El Chiquito”, después de una campaña difícil con Morena, sabrá Dios cómo les habrá quedado el tipo de cambio.

Ya no le digan La Chupitos. Respeten.