• Héctor Colín

¿Neta, Güey?, ¿con los Bomberos?


Se los dije, justo cuando creo que la estupidez del presidente municipal ha llegado a su límite, se medica, se levanta y se supera. Un pinche genio.

Dentro de una administración pública como la del municipio, normalmente se puede prescindir de algunos funcionarios, algunas dependencias no son tan importantes o quizás te puedas deshacer de unos cuantos líderes que te cuestan caro y no sirven para nada, como el melolengo del sindicato.


Querido alcalde, de maestro a profe, te comparto: Dentro del organigrama funcional del ayuntamiento, hay dependencias que NO SE TOCAN, y no se olvidan, no se les hace a un lado porque no deben menospreciarse, por ejemplo, la policía, son quienes funcionan igualito que tu mini ejército de escoltas, pero cuidando a los ciudadanos. No te metes con los bomberos, porque son quienes a diferencia tuya, tienen la responsabilidad de apagar fuegos y tragarse el humo mientras rescatan a alguien para que pueda continuar pagando tu salario, no te metes con la gente de protección civil, porque se levantan todos los días para despedirse de sus familias, sabiendo que el riesgo de su chamba está mal pagada pero deben hacerlo para que tú puedas abrir la boca y decir que el rancho que medio gobiernas es seguro, no molestas a la gente de los servicios públicos municipales porque pasarán dos cosas, dejarán de hacer bien su chamba y te harán quedar como lo que ya todos sabemos que eres; tampoco tocas el DIF, porque se supone que allí se resguardan las mujeres violentadas, aunque luego terminen más violentadas por la gente que colocaste para cuidarlas, allí mismo buscan comida las personas que no han tenido suerte, las mujeres que tienen que mantener a sus hijos y las condiciones del rancho no le otorgan a ellas la oportunidad de superarse sin tener que pedirle chichi a la presidenta del DIF. No olvides a los elementos de tránsito, porque, en su necesidad de equilibrar sus ganancias, optan por recibir mordidas y convertir a tu gobierno en el más corrupto, y no solo por transito. No te peleas con la gente que trabaja en el Seapal, porque ellos son quienes reciben lo que dejas en el baño y proveen en tu casa la cantidad de agua suficiente para que te bañes, independientemente de lo que suceda en las colonias donde vivimos el resto, las consecuencias y los recibos los pagamos nosotros.


Tus empleados están hartos, cansados de tus tratos, de tus repentinas desapariciones y tu displicencia con los acuerdos.


Te diré de quienes si puedes prescindir, es decir que, en palabras llanas, mandar a la verga, Gilberto Lorenzo, líder del sindicato, a quien alguien le dio un puesto de chofer en el que no hace ni madres, ese si debería ser corrido, pero te faltan huevos, perseguido, pero te faltan huevos, expuesto, pero te faltan ya sabes qué. La gente del ayuntamiento se resguarda en Lorenzo porque pagan sus cuotas por ser defendidos aunque no sea así, tú no los escuchas y Salvador Llamas, tu emisario, les da palmadas en la espalda y los ignora mientras tu gente de comunicación social sale a las calles a tomar fotos en las manifestaciones y fichar a los que te gritan inútil.


Neta, alcalde. Con los bomberos no. Recuerdo cuando mandaste tus fotitos a la prensa diciendo que arrancarías el protocolo de fin de año para cuidar a los visitantes, en ese evento echaste mano de varios elementos de protección civil, bomberos, la policía y tránsito, se alinearon contigo y se hicieron responsables de lo que a ti no te sale, cuidar al pueblo. Sonreíste para las fotos porque te sentiste protegido; se te olvidó pronto que los usaste.


El problema no es un bono, el problema son sus condiciones de trabajo, las promesas que no les cumpliste y que hiciste en campaña, el problema es el mal trato de tu parte, el problema es que no escuchas, que eres intolerante a la crítica y prefieres esconderte.


Los elementos de protección civil salen de sus casas, en sandalias y sin lonche, no porque no quieran, sino porque no hay, se queman la piel todos los días en la playa, no en las de Cancún y de vacaciones como tú, sino cómo tus empleados comprometidos con la integridad y seguridad de los ciudadanos que pagamos el impuesto con el que se cubre tu salario.

Lo llamaré Jesús, para proteger su integridad y lo identifiques como cercano.

Todos los días salgo a la calle a ver mi ciudad, visito las playas y saludo a los elementos que hoy se manifiestan. Jesús traía en la manifestación de hace un par de días sus tenis para salir, los que le regaló su esposa para ir al cumpleaños de su suegra, y es que hace unos meses, me encontré a Jesús en una playa cuidando turistas, tenía un pie reventado con ampollas, a medio turno se le tronó la sandalia y quiso trabajar descalzo, se quemó los pies y tuvo que remendar la chancla con un mecate, no se quejó y continuó hasta terminar su jornada, el sufrimiento se agudizó con su plátics conmigo, se frustró, se desesperó, nos acordamos de ti y nos enojamos juntos, el bono que prometiste nunca llegó y pasó las fiestas con una sandalia espontáneamente remendada, su uniforme huele mal, no hay más y tiene que lavarse diario, obviamente no tiene lavadora y ni hablamos de una secadora, Jesús está manifestándose por algo más que un bono.



Entiendo que para poder respetar el valor de estos elementos, primero debemos comprenderlo, y la única manera de hacerlo es poniéndonos en sus zapatos, tus condiciones como alcalde se encuentran en el otro extremo, en el lado bonito de la foto, donde hay aire acondicionado y personas haciéndote la barba para que te sientas chingón, a los bomberos no los respeta ni su jefe, o sea, tú.


Como ciudadano te lo comparto, con los bomberos no te metas, y el argumento es muy simple, confiamos en ellos, no en ti.