• Juan Manuel Cervantes

No es Sayulita Pueblo Mágico


Entrevistado al respecto, el activista Oswaldo Vallejo informó, que es agradable que ratifiquen a Sayulita como pueblo mágico, pero siendo honestos en todo, dicho nombramiento es una mentira, porque nunca le ha interesado a la autoridad proteger al pueblo, pues el interés de lograr un nombramiento en su inicio, fue precisamente lograr un ordenamiento, una reglamentación del pueblo con un respaldo para que todo funcionara bién, para protegerlo del boom que se veía venir o sobre explotación del pueblo en todo sentido, las autoridades nunca se pusieron las pilas para eso, pues dijo Vallejo, que nunca han reglamentado, nunca han ordenado el pueblo, pues las vialidades son un relajo, igual que el comercio informal o el seminformal, algo que el nombramiento de pueblo mágico debió proteger desde el principio y no ha sucedido así, pero el pueblo es hermoso igual que su gente, es un lugar digno de apreciarse como paraíso por donde le vean.



Sin embargo aseguró Vallejo, que Sayulita no ha sido gobernado, no ha tenido ese rector que debe tener como un pueblo mágico, pues cualquiera que acuda a Sayulita no encuentra dos tránsitos, no nay quien libere calles de obstaculos, no hay quien regule a los vendedores ambulantes sin permisos, no hay ni un tipo de respeto para el pueblo, el cual está destinado a morir de éxito si no mete órden inmediato.



Afirmó el activista, que Sayulita es el destino turístico más visitado de todo México, lo cual indican mediciones de turismo federal, por ende turismo sí ha llegado y generado derrala económica, pero ha venido junto con el turismo todo lo malo, lo cual es la parte donde no han sabido dirigir, pero dijo tener la fe puesta en los gobiernos entrantes, cuando no solo disfrutaran de un nombramiento, si no todo lo que eso conlleva, que es ordenamiento, reglamentación, limpieza, seguridad, de lo contrario están vendiendo una gran mentira al turismo que lo visita.



Finalmente dijo Vallejo, que lo anterior es porque desde los arcos de la entrada, se nota el abandono, pues la palapa lleva más de un año destruida, las luces fundidas y nadie le ha puesto atención, no hay agua, luz, drenaje e internet suficientes, para que sigan permitiendo el desarrollo, pues no hay gobernantes capaces de poner orden.