• Verónica Díaz Rodríguez

No es un Rancho, No es un Rancho

La irresponsabilidad de propietarios de ganado y equinos es uno de los problemas recurrentes en la zona urbana de Puerto Vallarta, en donde a diario deambulan animales por las calles y avenidas, poniendo en riesgo a automovilistas.


Ayer se registró uno de estos cotidianos incidentes, luego de que un par de caballos se salieran de corral donde los tenían en resguardo y salieron desbocados hasta la avenida francisco Medina Ascencio hasta la Prisciliano Sánchez en la colonia Las Moras.



Automovilistas y personas que transitaban por la zona dieron parte a las autoridades y de inmediato elementos de la Patrulla Verde acudieron a atender la emergencia. Los caballos fueron localizados en las inmediaciones del fraccionamiento las Moras, donde finalmente terminó su carrera.


Posteriormente acudió personal de Fomento agropecuario, quienes procedieron asegurar los animales y trasladarlos en su remolque hasta el Rastro Municipal, donde estarían bajo resguardo, hasta que sea localizado el propietario, quien se hará acreedor a una multa.


Cabe mencionar que el problema de los animales sueltos es recurrente, puesto que los dueños no se hacen responsables de tenerlos en un lugar seguro y les han multado en varias ocasiones, sieguen incurriendo en esta falta.

Sobre la avenida Mezquital, frente a la UMA se encuentra un terreno en el que hay al menos tres caballos, algunos días están amarrados, pero otros andan sueltos causando por las calles de la colonia Los Portales, causando daños.

Otro punto es en la esquina de las avenidas México y Poetas, en donde a diario andan sueltos los caballos y los chivos, algunos de estos incluso han muerto bajo las llantas de un auto, debido a que la cerca que delimita el terreno está muy abierta y los animales se salen entre los espacios que hay de los alambres de púas.

En Sendero de Luna y Villas Universidad los vecinos están hartos de los destrozos y cochinero que diariamente dejan decenas de vacas, propiedad de un ranchero que aun cuando ha sido citado en numerosas ocasiones a Fomento Agropecuario y Procuraduría Social para apercibirlo de que encierre sus animales, hace oídos sordos y jamás se ha hecho responsable de cubrir ningún daño de los que sus animales causan.