• Verónica Díaz Rodríguez

OBSESIÓN DE ASESINOS

Y dale con tirar cadáveres a los riós de la región…


El cuerpo de un hombre sin vida, fue encontrado ayer por la mañana en el cauce del río Pitillal. Presentaba huellas de violencia y una toalla alrededor del cuello, por lo que las autoridades ya investigan los hechos.



El hallazgo ocurrió ayer alrededor de las ocho de la mañana, cuando decenas de personas realizaban deporte en el parque lineal y metros adelante del puente de la avenida Grandes Lagos hacia la base de Protección Civil, detectaron a una persona tirada en el cauce, misma que no se movía y a distancia se notaba que no estaba respirando.



Inmediatamente uno de los ciudadanos reportó el hecho a las autoridades y permaneció en el sitio hasta que llegaron guardavidas de Bomberos, así como Policías para indicarles el sitio exacto donde se encontraba la persona tirada.


Los rescatistas ingresaron hasta el cauce y confirmaron que la persona estaba sin vida, además de que presentaba huellas de violencia. Ante tal situación, los policías municipales procedieron a acordonar la zona e iniciar con el informe del lamentable hecho, mientras esperaban el arribo de agentes de la Fiscalía Regional y peritos forenses.





Durante las diligencias, se supo que se trata de un hombre de unos 35 años de edad, de complexión regular, piel morena clara, de uno 1.65 de estatura aproximadamente; vestía pantalón de mezclilla, playera en color blanco (la parte de atrás levantada y cubría su rostro), estaba descalzo, con su pierna izquierda flexionada hacia arriba y tenía enredada en su cuello una toalla rallada en colores azul y blanco.



El cuerpo presentaba fuertes golpes en espalda y por las condiciones que se encontraba, se presume tenía pocas horas de fallecido y toda hace presumir que sus agresores lo llevaron a tirar al río, muy posiblemente con la intensión de que se lo comieran los cocodrilos, pero curiosamente, ayer no se detectó ningún animal merodeando por el lugar.


Por su parte, peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses realizaron la fijación de la escena del hallazgo y trasladaron el cadáver al anfiteatro del SEMEFO para que le fuera realizada la necropsia de ley, así como los estudios correspondientes que ayuden a su identificación oficial.


Mientras tanto, agentes judiciales ya trabajan en las pesquisas para localizar a familiares de la víctima para que acudan a reclamar sus restos. Además de recabar información que ayude al esclarecimiento del crimen y la posible identificación de el o los homicidas.