• Héctor Colín

Quién Juega y Quién No por el 2024


Como lo dije hace unos días, la mediocridad administrativa y operativa de los gobiernos morenistas de la región, incluyendo el Verde Ecologista de Cabo Corrientes, han despertado las ilusiones de incluso los más pinches, entre políticos y líderes de colonias.


Dentro del grupo cercano al alcalde, sin considerar las ganas insatisfechas del hijo, se mueven unos perfiles con intenciones de figurar por una posibilidad de ocupar un espacio en la boleta en las próximas elecciones como abanderados de Morena.

Primero las damas. Sara Mosqueda, regidora de Morena que se ha esmerado más en hacer lucir sus redes sociales que su capacidad de gestión, contratando incluso a un operador de su imagen y que seguramente estaría pagado por el ayuntamiento, a ella, le falta experiencia en la calle, en la mesa y hasta en las redes sociales, a todas luces, lo mejor que le podría suceder, sería repetir su mediocre gestión como regidora. El Chato, sin conocer siquiera su nombre, el regidor es el que parece sonar más, el que parece tener la confianza aún del profe y quien le revisa y atiende algunos “asuntos” venidos a “chanchullos”, El Chato tampoco tiene posibilidad, tendría que desgreñarse primero con Pepe Martinez, luego con Carla Esparza y al final, si queda algo, se tundirá con la cabeza agachada contra “El Chuyín”, en una pelea como la de un alacrán y una tarántula, en el que ambos animales terminarán sin vida, política.


Carla Esparza parecía buena opción, considerando varios factores, el primero, que la candidatura anterior se le arrebató a ella para otorgársela a Michel, con el pretexto de la “equidad” supuesta para el reparto de candidaturas. Una vez que la tumbaron de la posición, su ira se hizo pública, su oficio político parecía poder alcanzarle para llegar más lejos pero de pronto se desinfló, su única posibilidad, en caso de que le quiten el poder de decisión al profe, sería que Morena se viera obligado a colocar a una mujer en la candidatura para equilibrar el género en las boletas. Las aguas están tranquilas, la gestión de la regidora también he dejado mucho qué desear, considerando también que percibe un sueldo que como los otros regidores, no desquita.

Por último, Pepe Martínez, el más cercano al Profe, el más engolosinado con la lamedera de verijas del alcalde, quien lo ha convencido de que es eficaz y bastó un “gasnuchi” para ponerlo en su lugar y eliminándolo de la carrera por la candidatura, Pepe tiene un pasado oscuro, en el ámbito empresarial con algunos señalamientos que llegaron incluso a juzgados en materia penal, laboral y también del ámbito familiar, pero ese es tema para después.

Los que quedarían vivos, serían “El Chuyín” y Salvador Llamas. El primero, según los expertos, quedaría descartado porque en Morena no es bien visto, no representa una garantía y el papel que ha jugado en lo más oscuro de la administración le arrebatarán la posibilidad por largo, por arrastrado y pendejo, con la suerte de no terminar en el bote. Salvador Llamas se ha apagado, por alguna razón ha decidido nadar de muertito y desaparecer del escenario para esperar las circunstancias, se dice que la alcaldía no es su sueño, pero no debería descartarse la posibilidad de que entre al quite, sabiendo que el resto no cumplirán con los perfiles y los requerimientos de los que hablé hace unos días.