• Héctor Colín

Botanas no tan Botanas

El Chef Hugo Chávez y sus mariscos…




Puerto Vallarta, Jalisco.- Se prendió el asador desde temprano, parece que le saben y el olor confirma que sí le saben, el pulpo y las jaibas se preparan con un adobo especial del chef y se pasean por el restaurante y hasta afuera, allá en la banqueta se cuidan hasta que chillen con las brasas, cierre los ojos e imagine el aroma.



El Chef Hugo Chavez pareciera tener ocho manos y un chingado ingenio exquisito para prepatrar lo que él llama BOTANAS del mar. Como si fuera grosería, sus botanas se parecen a los mejores platos de los que se dicen ser los mejores restaurantes del rancho, y es que no es para menos, cuando la habilidad es suprema, la calidad es evidente y la competencia se convierte en una burla. Hábil por su juventud, su pasión y su entrenamiento, el chef Hugo despacha tostadas de todo tipo para todos los gustos, una pasta para los conservadores y lo demás es especial, todo diferente y digno de tomarse el tiempo de degustar y hacerse el espacio para probar de todo lo que te quepa en la panza.



Yo probré una tostadita de camarón con pepino y no de pepino con camarón como en todos lados. Les compartiría la receta pero no me la sé y ni cuenta me dí porque me la tragué rápido para entrarle al pulpo a las brazas que me humeó la playera por chismoso y antojadizo. Con papar fritas y pasta se acompañó el pulpo que comparte la misma receta con las jaibas que prometí probar a mi regreso pronto. Quizás un poco sobrada la crema, la piña y el cilantro para adornar un pulpo asado a las brazas que no necesitaba más que el cariño de un cuchillo y un tenedor.


En el menú hay de todo y, como buen chef local, algunos de los mariscos cambian con la temporada, con la frescura que solo se encuentra en los mercados si llegas muy temprano o te anticipas. Chavez le sabe y se nota.


Sin dudarlo, Azul marcará una referencia gastronómica en el puerto por la autenticidad de su cocina, por el valor que se le agrega en cada plato por el respeto a cada ingrediente.


Gracias, Chef.


Hugo Chávez dio en el clavo, sus botanas son auténticas, lo que el rancho necesita para su gente. Recetas para presumirse y que, lastimosamente harán que muy pronto tengamos que pelarnos por una mesa dentro del restaurante. En Azul, Botanas del Mar no hay soberbia ni presunciones, es lo que es, botanas bien hechas. Hay equilibrio entre el valor y el precio, no repare en gastos y dele hasta que el gaznate se le llene y me saluda a Hugo.