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El Luis de Antes; sin Asesores

  • Foto del escritor: Héctor Colín
    Héctor Colín
  • hace 2 horas
  • 3 Min. de lectura


Que enojado estaría el Luis Munguía del pasado con el Luis Munguía del presente, de coincidir en el tiempo, el antiguo estaría atrincherado en Mismaloya o apedreando la alcaldía junto a sus secuaces convertidos en funcionarios de primer nivel en el tercer mundo. Antes, Luis aprovechó cualquier coyuntura para moverse, para hacerse escuchar, para acompañarse de agrupación con objetivos difíciles, se movía y alcanza la voz contra los alcaldes, contra la propia UDG, a veces daba miedo porque enfrentó señalamientos graves y salió bien librado. Se les olvidó de dónde vienen y les ha importado nada hacia dónde van.


El asunto de Mismaloya estaba cerrado antes de que los pobladores se dieran cuenta, la zona ha sido apropiada por Fernando González Corona y su desarrolladora. Lo mismo sucedió con el pedazo de carretera que se mamó para hacer un hotelito en la playa donde todo mundo iba a recrearse, así estará la situación de Mismaloya, lo mismo, las manifestaciones provocarán que el silencio se alcance a billetazos y en un par de años esa playa tendrá un desarrollo con alguno de los nombres del corporativo de Fernando González Corona, quien dicho sea de paso, para qué chingados quiere tanto dinero?.


Evidenciado sistemáticamente el hecho de que los asesores del alcalde no sirven para nada, no hace falta ir a perseguirlos en sus oficinas o preguntarle al alcalde si ya le rindieron cuentas. La comunicación que el alcalde dice tener en manos de Carina Macías y Juan Carlos Peralta (antes), ahora está otro mucho más MELOLENGO, está por los suelos. La comunicación social de la presidencia suelta información esperando que la gente en vallarta sea estúpida y se traguen sus mentiras, y es que solo hay que salir a la calle para saber que no se recoge la basura, no se arreglan las calles, no hay obra pública, que los semáforos no sirven, que no hay agua, que los camiones no funcionaron, que la presidencia sigue caída tirando dinero (alguien se está mamando esa lana), que la policía está abandonada y que protección civil trabaja en silencio, con miedo y mucho amor por el servicio. No hay que ser muy inteligente para saber que la nómina está inflada sin ninguna razón lógica y eficaz, no hay que ser muy listo para saber que si una persona (el alcalde) necesita 7 asesores que le digan qué hacer y cómo hacer algo, a todas luces y a pulmón abierto es un grito de EL ALCALDE ES UN PENDEJO.


No lo digo yo, lo dice él. Una persona con discapacidad necesita a alguien que le ayude con el tema médico, la movilidad, los ejercicios mentales, con el día a día e incluso en la consejería, a veces esa responsabilidad recae en una sola persona, en otras ocasiones, cuando la persona en cuestión tiene los recursos PROPIOS y suficientes, cubre por sí mismo el salario de varias personas de ayudantía, en el caso de Luis Munguia nada más son ganas de joder al pueblo porque esos asesores que le hacen ver como un imbécil los pagamos los Vallartenses.

En mi perra vida permitiría que 7 sujetos y sujetas me acompañaran para verme más pendejo. Pa evitar eso, estudié.


Hablando de asesores, qué mal se vio el gueyon de Pancho López, intentó de candidato en Tomatlán e invitado por Luis a ayudarle en verse cada vez más inútil, y es que este personaje terminó por evidenciar la mala relación que existía entre el alcalde y su ex amigo Rodrigo Pérez, quien fue su tesorero municipal después de aguantar a Luis por años en las malas mientras buscaban la alcaldía. El Pancho López, quien por cierto tiene la primaria truca, y es que si me dices que terminó la secundaria pediría que lo revisaran porque tiene la ortografía de un orangután en aprendizaje experimental en algún zoológico de Puebla. La grosería no debió exhibirse y el alcalde tuvo en sus manos la oportunidad de mostrar respeto, de manotear el escritorio y pedir congruencia, pero se fue a su lugar feliz con sus amigos felices que aceptan las condiciones que sean para acompañarlo en sus paseos en moto acuática por la Bahía.


Alguna vez alguien me dijo que si yo quería parecer guapo tenía que hacerme acompañar por puros amigos feos, lo hice durante años y funcionó un poco, luego vi a Arturo Dávalos rodearse de puro pendejo y entendí que Arturo se veía bien y parecía ser muy listo; lo mismo hace Luis, se rodea de puro inútil que lo hacen ver un poco menos inútil. El problema es que esos pendejos son muchos y nos cuestan muy caro a los Vallartenses. Luis, ya no mames.


Pobre Puerto Vallarta, el alcalde y su dependencia enfermiza.

 
 
 

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