• Héctor Colín

"LasobrasdeMorena"


Es posible que si fue a la escuela y puede leer más de 20 palabras por minuto, haya pensado que hablaré de la basura política con la que se conformó el partido mexicano Morena, pero también es posible que haya usted pensado en toda la basura que generará el desmantelamiento del partido político que ha puesto en jaque a todo el país después de que media nación les compró la promesa de una esperanza de cambio y resultaron un fracaso; en realidad hoy no se trata de eso, sino de un juego de palabras para confundir a los pendejos y alejarlos de estos ejercicios de reflexión y acumulación de resentimientos.


Polémica la campaña de AMLO al señalar la presunta “corrupción” alrededor del nuevo aeropuerto de la ciudad de México que se construiría en el desaparecido lago de Texcoco, mentiroso como acostumbra, hocicón por naturaleza, como presidente llegó a sentenciar la obra y a cancelarla, no sin aprovechar el momento y la atención para vestirse de gloria y hacer creer a los mexicanos que nos estaba haciendo un favor al mandar al caño la inversión de la obra y etiquetando nuevos recursos federales para la nueva chingadera de aeropuerto que hoy se tiene, tal el fracaso de su estupidez, que por decreto limitarán las operaciones del Benito Juárez para que el AIFA funcione como López dijo que sería.


De la refinería de Dos Bocas ni profundizamos, es como si usted estuviera tratando de construir hoy en día una fábrica de ruedas para carreta, así como se lee de ridículo es como nos ven en el resto del mundo, las energías limpias no son cosa del futuro, sino del pasado para México, el resto del mundo está extirpando el uso de combustibles fósiles para dar paso a las energías renovables y así abonar a frenar el cambio climático que terminará por desterrarnos a todos. Así de pendeja la obra de AMLO.


En el municipio no cantan mal las rancheras y, ante la situación que exhibí ayer, es evidente que las cosas no cambiarán respecto al compromiso de El Profe con el rancho.


Cuando estaba chamaco, recuerdo que en la escuela nos ponían a barrer y trapear el salón de vez en cuando, inevitablemente nos hacíamos “patos” mis compañeros y yo mientras la maestra no nos observaba, pero cuando sabíamos que venía, la tarea era más fácil y rápida, barrer y trapear sólo lo que ella pudiera alcanzar a ver desde el pasillo de la entrada, por lo que la tarea no la hacíamos bien pero recibíamos halagos de cualquier forma.


Así son las obras de Morena en Puerto Vallarta y en Bahía de Banderas, y es que ellos le llaman obras a tapar baches, técnicamente sí son, pero no como para presumirse. Es como si les platicara que hoy me puse calzones limpios, pero no me bañé.


En Bahía, seguro notaron que Mirtha ya no está inaugurando obras, y es que se le acabaron las que Jaime Cuevas dejó pendientes y ahora no tiene más que hacer que hacer fiestas, pistear temprano y ocultar sus relaciones tóxicas. Por cierto, el escudo que se armó para protegerse, al parecer le molestaba al novio, por lo que se encargó, desde las sombras y con la ayuda de un Gómez, de vulnerar el primer círculo de la alcaldesa para desprotegerla y manipularla como se le antoje a un tal Aguirre, a mi no me crean.


Otra vez me distraje, igual le pasó al profe, ya inauguró las obras que dejó Arturo Dávalos pendiente, se adjudicó la obra del puente sobre el Cuale a pesar de que la lana salió del Gobierno del Estado y del ayuntamiento anterior. Mentir es pecado.


Las “obras” sobre la avenida de ingreso son “desenfriolitos”, aspirinas para el dolor de cabeza ocasionado por una migraña crónica mamalona, no servirán de nada si no se profundiza, pero se entiende porque son obras que las verá todo el mundo para hacer parecer que la raza del profe trabaja.


Por ahí me dijeron que el güeyón de Obras Públicas se anda llevando una lanota gracias a la reingeniería financiera para ello, firmando contratos con parientes cercanos del “preciso” en los que evidentemente se beneficiarán varios. Nomás por poner un ejemplo de lo que no se ve pero se paga, el escombro, toda la basura que genera una obra pedorra como las que están haciendo en la avenida de ingreso, tiene que ser tirada en un lugar autorizado, en una zona donde no afecte el entorno, en el caso del escombro, a este se le fija un destino final desde el arranque de la obra, en ese momento se le pone un número al costo del servicio y de allí no se mueve. Ejemplo, cada camión que recoge escombro recibirá 50 pesos por kilómetro recorrido entre la obra y el destino final del material de desecho sin rebasar los 50 kilómetros pactados desde el inicio, hasta allí está bien, pero, peeeeero… ¿quién mide la distancia, quién cuenta los camiones, quién administra el combustible, quién paga y quién cobra?. Adivine. Lo mas grave es que antes, con los gobiernos corruptos y rateros del pasado se pagaban 10 pesos. Les pasaría el dato exacto pero en transparencia ocultan todo.


Ahora bien, lo más molesto no es que se chinguen la lana, sino que se hagan pendejos, y es que las obras de la avenida de ingreso son prioridad para la movilidad de los ciudadanos, por lo que deberían serlo para el gobierno municipal y hacerse muy rápido, con muchos trabajadores y el plan listo, pero, por el contrario, las obritas se planean cuando se cierra la vialidad, se colocan un par de trabajadores para hacerse güeyes y la obra se tarda como si fuera complicada, se entiende que muchas cosas se les complique por su falta de preparación, pero si no reparan en “gastos” no debería haber fallas ni retrasos, mucho menos desfalcos, digo, aunque se trate de que la raza vea que parece que sí trabajan.

Hablando de transparencia, hacen falta los datos sobre unos aires acondicionados comprados por el ayuntamiento e instalados en la casa de un particular en Fluvial Vallarta, en los que pendejamente utilizaron al personal del mismo ayuntamiento para su instalación, lo que a todas luces contradice lo que El Profe prometió en campaña, cero corrupción.


Todavía no creo que esto sea culpa del alcaldito, sino de quienes lo acompañan en su gestión, que se empeñan en empañarlo, en embarrarlo y hacerlo responsable de lo malo y no de lo bueno que pudiera ser. El tiempo cobrará las facturas.


Ya dejen de mentarle la madre a los políticos que ustedes mismos eligieron para entorpecerles más sus miserables vidas. Aguántese.