• Héctor Colín

Los Inmaduros del Verde


En el partido Verde vallartense también están relamiéndose los bigotes, viendo cómo el mismo gobierno se destruye y le abre la puerta a cualquiera con dos dedos de frente; los niños verdes agazapados, esperando el mejor momento para brincar, reclutando indigentes políticos y husmeando entre la basura.


El amor entre ellos es como una novelita de bajo presupuesto, un día se quieren y al otro se destruyen, a su manera.


Tres elementos son los representativos del Verde, en el cabildo y hacia afuera, tres supuestos líderes que estarán buscando cómo colarse a la boleta en el 2024, a su manera, también.


Primero las Damas.



Carla Castro, sin ninguna experiencia política, llegó a la regiduría por un capricho del padre, Juan Carlos Castro Almaguer, quien desde hace años ha soñado con acaparar algo más que negocios relacionados con el manejo de la basura en lo oscurito. El padre, hace casi veinte años intentó ser alcalde, metido entre Andrés González Palomera y José Luis Díaz Borioli, autocalificado como el delfín del alcalde Gustavo González Villaseñor, frustrado con la paliza de Borioli, sí, de Borioli con sus doce votos en su colonia, se enganchó con el capricho y volvió 18 años después con la representación de su hija como moneda de cambio en el negocio turbio de la política interesada, y es que a todas luces, la regidora no da una, las persigue todas y no capitaliza absolutamente nada. Carla o Karla, sin importar cuál sea por la irrelevancia del caso, se ha paseado entre Paco Sánchez y Luis Munguía, tratando de entender lo que sucede y contrastando información con lo poquito que Castro le entiende a la política funcional, porque de los negocios a oscuritas ni hablamos.


Pues bueno, lo que se ve en el horizonte con Castro, la hija, sería algo parecido a la bolita del Pinball, las maquinitas de los casinos allá por los noventas en México, rebotará por todos lados esperando que el juego se alargue y en una de esas le toque la suerte de que encarcelen a Luis y Paco se lleve sus ovejas a otro rancho, por lo que le tocaría solo sonreír para la foto y repetir la regiduría que, considerando la inversión, el negocio es riesgoso para el patrocinador. Ahora bien, es posible que la experiencia no le caiga bien y decida mejor dedicarse a algo productivo para permitir que llegue a esa posición alguien que sí le entienda a la “legislación” municipal.

Luis Munguía.



Luis Munguía, lo último que supe que el pleito que inició con Salvador Llamas y del que salieron chispitas y después todo se calmó, semanas despúes, los medios paleros de los asesores del alcalde se dedicaron a correr el rumor de que Luis caería en la cárcel por quién sabe qué razón, luego, quizás se dieron cuenta de que la batalla contra el ex diputado sería infertil en estas fechas y que tendrían que esperar a que el juego de las precampañas inicie para retomar los temas que dicen, colocarían a Munguía en el bote.


De lo peor que se dice, es que Luis ha dejado muchos hilos sueltos por un lado y atados por el otro a su propio lomo, a los huevos y a las manos, es decir qué, todo lo que hace tiene dueño, todo lo que hizo, tiene dueño y todo lo que planea tiene dueño, no sé todavía si todo lo que dice tiene dueño, pero no lo creo, el dueño tendría que estar muy lelo para argumentar de esa manera.


Le explico rápido porque si no, me corren de mi chamba de ocho horas diarias. La candidatura de Luis se la debe a alguien, primero la promesa en Morena, luego o antes la promesa del PAN y al final, alguien le hizo el paro con la candidatura en el Verde, por lo que quizás no ha considerado que sus acciones lo han colocado en el buró de crédito de la política vallartense, lo que lo orillaría a agachar la cabeza una vez más y aguantarse, abriéndole paso a Francisco Sánchez Gaeta. Por cierto, hablando de candidaturas con dueño, ¿sabrán ustedes si ya se liquidó la cuenta que tenía el que fue candidato y ahora es alcalde por concepto de aparecer en la boleta vallartense?. Puro chisme.


En el grupo del Luis se ha inciado una estampida, la corredera de cucarachas, ratas y piojas, todos huyendo a otro partido, con otro dueño y con otras ilusiones, algunos se los ganó Paco, otros se fueron a soñar con Susana Rodríguez y unos cuántos más andan tomando café con varios a los que pretenden aliarse, lo que claramente, dejará solo a Luis Munguía para enfrentar la siguiente elección, o no, si continúa con esa ejercitada habilidad de encantar raza con la esperanza de ser alguien, como la melolenga que hoy despacha en Desarrollo Social y de quien por cierto, no se sabe que haga ni madres.


Paréntesis.


Hablando de no hacer ni madres, ayer vi un boletín del ayuntamiento en el que solicitaban raza para rellenar el consejo municipal de la cultura y las artes, lo que significa que el directorsete que despacha en Cultura no tiene ni amigos, suficientes para hacer un comité que hable de lo que nadie entiende en Morena, cultura y arte, lo que también significa que los grupos y asociaciones dedicadas al tema no quieren ni acercársele a los proyectos que reprsentan al gobierno del profe porque quizás son muy pinches, está pendeja la gente o de plano no ven futuro en el caso, cualquiera de los tres son graves y motivos suficientes pare deshacerse del director que pa nada sirve. Ay no, ya no puedo esperar los Bots mañana atacándomaaaaaaa…


Bueno, sigue Paco Sánchez Gaeta.



Paquito es buena persona.