• Rodrigo Aguilera

Nace el Gobierno de las Micheladas

El apellido del alcalde y sus …..das forman un neologismo perfecto para este momento.


El ex alcalde Jorge Quintero puso en su lugar al morenista, quien a una semana de su toma de protesta sigue en espiral descendente


El Quinto Poder

Por Rodrigo Aguilera



Observo con atención los videos en los que aparece el actual alcalde vallartense. Leo también las notas que se publican por parte de las y los representantes de los medios de comunicación. Quisiera que me diera risa, la verdad me da tristeza el espectáculo triste de una mente o marchita o vacía como la de Luis Michel.


Y es que, a una semana de su toma de protesta, al menos ya se cumplió eso, una semana, ya que si no avanzara el calendario no hubiera dado una el cuasi octogenario.

En tan solo una semana a Michel la realidad le ha dado de elotazos en el hocico.

Primero mordió el bocado del freno cuando los ediles le hicieron sentir que sin acuerdos con ellos no habría aprobaciones en el cabildo. Ver una pizarra con diez votos en contra hizo que las alertas de sus asesores se prendieran. Michel no supo como controlar el asunto y el síndico municipal, convertido en su defensor tampoco podía hacer mucho.


Esa primera sesión ordinaria de cabildo dejó claro que el profe de los dieces dejó de esconder al verdadero profe de los ceros.

Cero consensos, cero cumplimiento a la palabra empeñada con sus correligionarios, cero capacidad para definir sus estrategias de trabajo, cero capacidad para conseguir recursos, cero capacidad para comunicar, cero, cero, cero.


Considero que la edad no es su problema, ayer escuché a la maestra Ifigenia Martínez en su discurso para recibir la medalla Belisario Domínguez --a sus 91 años-- y no muestra los síntomas de desconexión con la realidad que tiene Luis Michel.


Pero vamos de vuelta al inicio hace una semana, derrota total en la sesión de ayuntamiento, los ediles rebeldes Morenos y los de eMecé los con Verdes le fiaron la aprobación del Tesorero y el Secretario General.


El primero ni fianza traía y el segundo ya demostró que no sirve más que para hacer expedientes de sesión en el cabildo local (lo que hizo durante la mayor parte de su vida).


Tan jodidos están ambos perfiles QUE NI SIQUIERA MERECEN QUE LOS MENCIONE.


Esa fue la primera falla de Michel: Nombrar incapaces en el cargo.

En el caso del Secretario General quedó claro que quizá sea abogado pero en ese cargo que tiene mucho de político se requiere mucho más.

El otro melolengo ni siquiera sabía que requería una fianza para ejercer como Tesorero. Así, de ese nivel.


No fue necesario que entrara a rematar al debate Diego Franco, por mucho el más hábil con la palabra en el cabildo, con Luis Munguía tuvo el alcalde y su equipo.


De ahí el siguiente tropiezo: Decir que presentará el plan de los primeros cien días de su gobierno ¿cuándo? No se sabe por lo pronto ya van siete de esos cien. Les digo puras Micheladas, neologismo de Michel y… ya saben.

Por la noche vino el ridículo de Michel con sus invitados a la toma de protesta les habían dicho que estaría presente el secretario de Relaciones Exteriores y señalado como responsable de la tragedia de la Línea 12 del matro de la CDMX, Marcelo Ebrard,

Marcelo no fue a la toma de protesta de Michel. Tampoco a la cena que se había organizado en su honor --de Marcelo-- y la cena ¡se canceló!


El sábado pasado vino el otro tropiezo: Su súper operador Salvador Llamas no pudo asumir la Dirección de SEAPAL, simplemente se canceló. Muchos rumores pero al final otro ridículo.


Pero aún hay más: Sin citar ningún documento (se supone que ya puede ver hasta los estados de cuenta del municipio) el de las Micheladas acusó al alcalde saliente Jorge Quintero de mentiroso y de que no le había dejado dinero para pagar la nómina.

MI Giorgio no tardó nada en reventarle el enésimo elotazo de la semana en el hocico a Michel para decirle que se ponga pilas y revise todo lo que está a su cargo.


Al de las Micheladas hay que recordarle que ya fue regidor y que NUNCA en su lamentable paso por el cabildo --que esboza lo que viene como alcalde-- hizo nada ni como opositor ni como nada. ¡Ah sí hizo! Pedir que pavimentaran la calle de su negocio de agua. No extraña que Micheladas no sepa ni en que cajón están los centavos del municipio.


Los del Grupo Vallarta no le van a permitir a este que levantaba la mano en el cabildo anterior que quiera venir a echar culpas de las cual --si hay-- él también es responsable.

Las Micheladas en solo una semana siguieron: No sé a honras de qué o porqué su primer "gran súper ultra mega operativo" no fue contra delincuentes del fuero común en el municipio sino contra las y los obreros del sexo servicio en ¡su propia colonia! -- la de Michel--.


Con todo el tufo a venganza personal. Algo le habrán hecho o no hecho las mujeres con palanca al piso que el flamante alcalde las mandó reubicar.

Y ese hecho oprobioso (si en verdad se buscaba reubicarlas se hubiera privilegiado el diálogo) dio paso al primer boletín de prensa del gobierno Michelada:

Difundir un hecho de represión vulgar como un logro de seguridad ¡y además en inglés! ¡y tan mal redactado en inglés como en español!


Ahí otra de las Micheladas: Su Comunicación Social. La encargada tampoco merece ni que se le mencione por su nombre. Parece que se le cayó a doctor al nacer de lo limitada que es. Y ojo, las quejas son de quienes tienen que sufrir su incapacidad y desconocimiento tanto del trabajo periodístico, de lo que es comunicar desde el ayuntamiento y claro, de la difícil perrada de los medios locales.


Y ahí viene oooootra Michelada: Nombrar "encargados de despacho" claro, para que los malpensados digamos, así asumen la responsabilidad de la entrega recepción los desechables y luego llegan los buenos --cuando ya haya pago de nómina--.

En fin, Michelada tras Michelada. En una semana. Había escrito que no le zumbaría tan duro al Michelada hasta que pasaran cien días pero como ni plan de trabajo tiene, de una vez vamos dejando en claro lo que ya se sabía: Es un títere, inepto y, felizmente --para él-- alejado de la realidad por algo que es o demencia o senilidad o un coeficiente intelectual muy bajo.