• Héctor Colín

Política para Dummies




Hoy en día ya no se sabe si es mejor tener enemigos inteligentes o pendejos, débiles o muy fuertes, entretenidos o aburridos; entendemos que ocasionalmente no podemos elegirlos porque la creación de enemistades se le puede adjudicar a varias razones o motivos, es por eso que la mejor opción para nosotros sería aprender a elegir nuestras batallas, nuestros campos, nuestros temas y nuestra estrategia, lo que significa que si no tienes control sobre el enemigo, pues tienes control sobre el contexto.


Esta mañana vi asombrado el resultado de tener pésimos asesores en materia política, legal y mediática.


Hace meses que se inició en Puerto Vallarta una batalla por el control de la política, por la manipulación de la administración y por el acaparamiento de los reflectores, esto es natural, ya que los actores siempre buscarán un escaparate para hacerse notar y venderse con base en los gustos del mercado, en este caso pues de los electores.


Las estrategias han sido diversas, siempre malas por cierto, y es que hoy no existe un líder político o funcionario en Puerto Vallarta que brille por su forma de actuar, contrario a esto y a manera de contraste para el punto, los regidores han sacado sus herramientitas, han armado sus estrategias pendejas y se han exhibido no solo como inútiles, sino como pésimos políticos, malísimos combatientes.



Luego de que a Carla Esparza la dejaran fuera de la contienda por la alcaldía por un tema que aún desconoce, al parecer nació en ella una frustración emocional que ha despertado sus peores instintos, de tal forma que no tiene control sobre lo que hace o lo que dice, excepto que me equivoque y los balazos en las patas sea parte de la estrategia.



Sin poder y arrinconada, la regidora de Morena forjada en el PRI y huida de un partidito que tampoco la peló, Carla Esparza comparsa una afrenta contra los funcionarios de su mismo partido, sin exhibir una idea clara de lo que dice y como resultado de esto pues da nota o chisme todos los días.


Primero contra el alcalde, luego contra Salvador Llamas, a quien se le adjudica la operación política del alcalde y el control de las decisiones difíciles, lo que no significa que sea cierto, por lo que no podríamos asegurar que los malos manejos de la actual administración sea culpa solo del director del Seapal, así que todos los señalamientos en su contra son sembrados en terreno infértil, sin trascendencia legal por la ausencia de indicios, pruebas o pelos de burra en la mano, como quiera llamarle, sin embargo, legalmente si existe un responsable por los malos manejos de las finanzas, de las listas de raya, de la aprobación de los proyectos y todo lo que signifique un movimiento a nombre del ayuntamiento y el responsable de llama Luis Alberto Michel Rodríguez, quien tendrá que tragarse lo que mal hace el tesorero, lo que omite el contralor, lo que la policía haga y lo que suceda con las listas de raya, por lo que, si el objetivo es defender a Puerto Vallarta, pues habría que vigilar, criticar, analizar y juzgar lo que el Profe hace, dice o deja de hacer.



Hablando de batallas mal elegidas, Carla Esparza ha cometido varios errores, el primero es pegarle a quien señalan como el jinete del alcalde, sin serlo o sin tener pruebas, porque los señalamientos de la regidora para calificar a Llamas como el artífice de los ataques en su contra tendrán consecuencias legales que la obligarían a probar su dicho, siendo más grave aún cuando se trata de supuestos atentados en su contra por la rebelión contra el alcaldito.


La otra es que, si Llamas es el que mueve todo y ostenta el poder en silencio, por qué se pelea con él, es estúpido, pero es su elección. Por otro lado, si la molestia es por el control del partido y el mismo Llamas tiene mano dentro de esas decisiones, por qué pelearse con él?, es estúpido.



Dejando por un momento de lado las enemistades, hablemos de los aliados, esos si pueden elegirse, al menos en la “génesis” de la batalla y mientras el ejército crece naturalmente, esto quiere decir que Carla Esparza debió elegir bien a los aliados que la acompañarían en la batalla contra el alcalde o contra el “titiritero” del alcalde, y como paréntesis debo agregar que, de ser Llamas quien manipule la administración, entonces Salvador Llamas es el más pendejo de los operadores, sin que me conste, no puedo asegurarlo hasta que el tiempo se agote y las responsabilidades se le adjudiquen a cada uno de los que intervinieron en esta administración.


Volviendo al tema de los aliados, Carla eligió mal, Paco Sánchez no debería ser aliado, ni siquiera ser considerado como alguien con quién compartes la bandera de tu misión, y es que Paquito demostró que no pudo ayudar ni a sus más cercanos a quedarse con una chambita dentro del ayuntamiento, no puede sostenerse dentro de su partido y por eso siembra semillas en otros esperando que germinen de manera positiva para su proyecto quebrado, sin pies ni cabeza. Los abogados de Paco que ahora son de Carla y la exhibieron, asesorándola tan mal, que terminó embarrándose más con el tema de su supuesto yerno, qué, de ser cierto que es aviador, pues lejos de ofenderse por el señalamiento, debió aclarar la situación para defender lo suyo, es por eso que no debe abrirse la boca si no se baña uno antes.



En materia mediática, fueron tan pendejos que después de que la hija de Carla Esparza salió a tratar de defender la situación, exhibieron los medios ficticios que Paco y el verde utilizan primero para promocionarse y luego para defenderse con ataques, error muy grave y que se agradece. Utilizaron medios “personales” en las redes sociales para compartir la amenaza de la hija contra todos los que compartan la nota en la que exhiben al yerno de Carla como supuesto aviador, si no nos habíamos enterado, pues ya nos dimos cuenta y si no habíamos visto las notas completas, pues nos hicieron el favor de pasarnos el chisme completito, con nombre y apellido, cabe destacar que en la amenaza de iniciar procesos legales contra quienes compartan las imágenes, pues nunca se aclaró el asunto del yerno, por lo que la “gallina” parece más loca de lo que suponíamos.

Ahora bien, me gustaría entender las razones por las que Carla pelea, comprendo que se perturben porque no les comparten información y que se crean importantes por ser regidores, por el sueldo o porque ahora tienen que usar zapatos todo el día, pero los ciudadanos estamos peor, las condiciones del municipio son las peores y no hay información que justifique lo que sucede y la responsabilidad de todo esto, obviamente recae también en la regidora, que es parte de la administración, miembro de Morena y madre vallartense.