• Héctor Colín

Se Fue el Primer Director


Yo, como buen aliado de El Profe, aúnque no lo parezca, dimos juntos el primer paso, deshacernos de lo que no sirve y traiciona, el caso de Víctor Bernal no vale, no fue nuestro, ese se lo echó Salvador Llamas Urbina, abusando de la falta de barrio del Bernal, reventándolo en pocas horas y machacándole su carrera política para mandarlo a liderar la traición dentro del Emecé y al Grupo Vallarta.


Así que, enfocados en nuestra buena relación a favor del pueblo, el primer Director ha caído, ayer se corrió el chisme y llegó hasta mi teléfono mientras yo andaba en el baño, José Luis Pelayo Barraza fue despedido de la Dirección de Inspección y Reglamentos, o quizás es jefatura, ni sé, ni me importa, lo relevante es que después de haberse mostrado como aliado de Bruno Blancas, el ahora desempleado se paseaba molestando a los comercios que le dan de comer a muchos vallartenses, mientras Morena en la federación pulveriza la economía y produce más pobres. Pelayo tenía los días contados desde que arrancó la administración y creyó que dejando de bolear sus zapatos alcanzaría el perfil necesario para quedarse en Morena y no fue así, el Profe reaccionó bien y se deshizo de una piedra en su zapato.



En su lugar se queda alguien llamado Salvador Palacios Rizo, desconocido en el ambiente y con la responsabilidad de crear una sinergia positiva con el empresariado que le mata el hambre a la raza para mantenerlos tranquilos. Chava Palacios se presentó la noche de ayer con la bendición de uno de los hijos de El Profe como su manejador, así que se espera que los movimientos del nuevo jefe, tengan la bendición Michelista a favor del desarrollo de este pinche ranchito.



Siendo el primero y, esperando que no sea el último, el alcalde dio el paso más difícil que se refiere a la aceptación de que existe un problema y es prioritario solucionarlo a pesar de las consecuencias inmediatas para él y su equipo, ponderando la estabilidad de la gobernanza y evitar más traiciones.


Profe, desde acá, humildemente le digo, no tiene nada qué agradecerme, aquí estoy siempre buscando lo mejor para nuestro rancho.


Besos.