• Ruben Gómez Bernal

DOS VISIONES DIFERENTES EN EL GOBIERNO DEL PROFE MICHEL

Hay expectativa ciudadanas por la confirmación de lo que será el próximo gabinete que acompañará al profe Michel, en la primera administración municipal de Morena en Puerto Vallarta. Posiciones como la Dirección de la Comisaría de la Policía, de vital importancia para la seguridad de los vallartenses, en donde se necesitará de una purga de los malos elementos que en la misma dependencia saben quiénes son y de qué pata cojean, culpables de la inseguridad el ejemplo más claro la populosa zona habitacional de La Aurora, que acaban de hacer público en CPS Noticias, el abandono en que se encuentra y en dónde la queja es reiterativa, de ser una colonia abandonada en seguridad. Amén de otras Colonias que están en las mismas condiciones y que seguramente externarán en su momento las quejas.


¿HA SERVIDO DE ALGO LA GUARDIA NACIONAL?


En las encuestas sobre la percepción de seguridad del INEGI, entre las vallartenses ha venido de más a menos. Cada día los vallartenses se sienten más inseguros, la percepción ha ido aumentando, aunque justo es decirlo, la aumentos son mínimos no deja de ser inquietante que vayamos al alza. Y para que no se vaya a tergiversar el comentario justo es señalar, que Puerto Vallarta tiene mucho tiempo liderando la seguridad entre las ciudades más importantes de Jalisco, el nivel de su seguridad más alto que todas las ciudades de la Zona Metropolitana de Guadalajara y de otras más del interior del estado.

Lo que es paradójico es que este aumento de percepción de inseguridad entre los vallartenses venga precisamente cuando más cuerpos de vigilancia existen: policías municipal y estatal; Ejército, Armada de México y lo que se suponía vendría a darle la pelea a la delincuencia, la Guardia Nacional,

Por cuerpos de seguridad Puerto Vallarta está privilegiado, pero los resultados deberían de ser análogos a los cuerpos en vigilancia, pues se supone que a mayor vigilancia, menores son los índices de actos delictivos.

No son pocos los vallartenses que se dicen desilusionados por los resultados que se han obtenido con la presencia de la Guardia Nacional, al no verse resultados concretos en sus barrios y colonias, cuando al pueblo mexicano le vendieron la idea de que todo cambiaría y se mejoraría la seguridad al entrar a reforzar los operativos.

En Puerto Vallarta con la presencia de la Guardia Nacional no solo no ha habido mejoría en seguridad, sino que ha retrocedido la percepción, repito que muy poco, pero se supone que a mayor vigilancia, menor delincuencia.



LA POLICIA DE LOS VALLARTENSES, ES LA MUNICIPAL



Ahora bien, los responsables de la vigilancia en forma directa en Puerto Vallarta es la policía municipal, también es la primera respondiente, y por lo tanto es el cuerpo policiaco de los vallartenses, con la deben de estar identificados y sentirse protegidos, pero los malos elementos son los que han hecho que la corporación se mantengan alejada del pueblo, y en muchos casos se les teme más que sentir su protección. Y como en todo, así como hay policías malos, existen muchos que están comprometidos con su trabajo, que tienen vocación de servicio, porque afortunadamente los buenos son más que los malos elementos.

Ahí está la importancia de un buen Comisario que tenga identificación y conocimiento del entorno vallartenses, sus colonias, que tenga grabado en la mente el mapa delictivo del municipio, pero sobre todo que tenga control sobre la tropa, habida cuenta de que cada cambio de gobierno, las esperanzas están cifradas en la seguridad, que dicho sea de paso, en los dos periodos del alcalde “Cepi” Dávalos fueron bastante aceptables en seguridad.

El nombramiento del titular de la policía es una decisión de mucha responsabilidad, será determinante en la seguridad y por ende en la imagen del próximo Gobierno Municipal, y mucho ojo con los jefes policiacos, la mayoría de los que han traído de fuera, han resultado pájaros de cuentas y corruptos, que vienen a hacer de las suyas.

En los corrillos políticos hablan y opinan, todos sacan a relucir el “a mí me lo dijo una persona que está muy cerca de…” pero la realidad es que quien vaya a ocupar la Comisaría de la policía vallartense es en estos momentos uno de los mejores secretos guardados, Ni se filtran nombres, no se habla quien vaya a ser el “jefe” de la policía, el tiempo se agota, pero no se necesita tener una bola de cristal para entender que este asunto se está viendo en los estratos más altos del equipo del profe Michel, saben que no pueden equivocarse con una mala decisión que reditué una mala imagen al ayuntamiento de Morena. Así que si alguien comenta que ya sabe quién va a un puesto o a otro del gabinete michelista, no le haga caso, como decían los rancheros, “en eso andamos” en este caso en eso andan los hacedores de lo que será la nueva política administrativa que conformará el gabinete del próximo gobierno municipal, y en lo que Morena tiene que buscar las mejores cartas. Y como ya se hizo largo el comentario, le paramos para ver otros temas, pero posterior regreso con la seguridad.



LAS TRAMPAS DE LOS EMPRESARIOS


El ayuntamiento hace su trabajo de inspección a los establecimientos que son normados con las nuevas disposiciones de la Mesa de la Salud, para buscar controlar los contagios del Covid-19. Los reportes de las inspecciones señalan las trampas de los dueños que con el permiso de restaurant-bar vuelven emborrachadurias sus giros, en los que lo que menos se consumen son comidas, puras cheves, chupe y botanas cuando bien les vaya.

Después de que se ven afectados por las sanciones y clausuras, los dueños de los negocios afectados, se van en busca de arreglar su problema, se van mover sus palancas con sus “amigos” en el ayuntamiento, o en otras dependencias fuera de ese ámbito, la mayoría de las veces no encuentran quien los salve de lo que ellos mismos se buscaron. Lo peor es que estos violadores de las disposiciones legales, están contribuyendo a que se siga propagando el virus, lo mejor sería que les clausuraran en definitivo, como lo están haciendo muchos ayuntamientos en el país, para castigarlos.