• Héctor Colín

El Profe es un Genio


No podía dejar pasar la última oportunidad de este viejo año que se va, sin reconocer públicamente la sabiduría del profe Michel respecto a la más reciente decisión sobre tomar un descanso.


Como cualquiera de nosotros, como ciudadanos desobligados, el profe definió que se merecía unas vacaciones durante estos días de brega y descontrol en un destino como Puerto Vallarta, atinadamente y como nosotros naturalmente lo haríamos, elegiríamos un destino digno para ir a descansar, y es que el descanso es importante siempre para despejar la mente, para redefinir las prioridades y que el cuerpo se recargue de energía nueva con aires distintos.


Imagínese lo tormentoso que pudiera ser pasar las vacaciones en una ciudad que se ha vuelto un caos, un destino que se ha redefinido en el mundo por su inseguridad, por su pueblo típico mexicano con basura por todos lados, animales muertos y personas pepenando asquerosa y vergonzosamente en la basura que sacamos a la esquina, y es que vacacionar en un destino en el que polulan los exhibicionistas gay, el ruido es insoportable, los borrachos generan problemas de todo tipo, las fiestas de pueblo son criticadas y poco disfrutadas. Yo no me veo vacacionando en un lugar en el que los empresarios están frustrados por la falta de promoción digna y donde posíblemente un mesero te escupirá en la comida porque no le caes bien, o qué feo sería hospedarse en un hotel en donde te harán mala cara porque eres mexicano y no extranjero. La neta yo no me veo vacacionando en un lugar con playas que han sido identificadas como peligrosas para la recreación por el exceso de contaminantes, no me veo aguantando sexoservidoras que se le rebelan al gobierno municipal por querer mantenerse solas, es indigno.


Pasar las vacaciones en una ciudad en la que los taxistas no te pelan por tu aspecto, manejan como suicidas e irrespetan los reglamentos, que horror. Que feo sería tratar de salir en tus vacaciones y estar vulnerable ante los policías, que estarán tratando de detenerte, no por cometer una falta o un delito, sino porque querrán sacarte algo de la cartera o extorsionarte con la condición de no aprisionarte a cambio de unos pesos.



Que horrible tratar de tomar un Uber y ser parte de un pleito de barrio entre prestadores del servicio de transporte porque nadie pone orden. Imagínate lo preocupante que sería vacacionar en un lugar en el que te arriesgas a que si te sucede algo y solicitas una ambulancia, esta no llegue por el tráfico, porque no eres extranjero o porque simplemente no hay unidades suficientes para atender tu emergencia.


La neta no me veo tratando de descansar en una ciudad en la que no hay gobierno que se haga valer, notar y respetar, un municipio que dicen que es manejado por el hijo de una alcalde sin el valor de reprender a su pupilo y que prefiere dejarlo al mando para hacer y deshacer a sus anchas, motivado por la pendejez y la inmadurez de su perversidad. La neta la ingobernabilidad a mi si me quitaría el sueño y no me dejaría disfrutar del destino.


Estás en el hotel y le cortan la luz y el agua no sale de la regadera porque la empresa encargada del agua tiene a su jefe vacacionando inteligentemente en otro destino que si tenga agua como para bañar a un gordito de 120 kilos de un tirón.


Yo tampoco vacacionaría en un destino que es muy caro, sin justificación alguna porque nadie se ha metido a tratar de controlar las ínfulas de los comercios que ya se creyeron el cuento de que es un destino de clase mundial y que los taquitos dorados deberían costar 30 pesos cada uno porque son ejemplo de gastronomía típica.



Que asco salir a la calle y tener que ir brincando indigentes en las banquetas y viendo gente pobre recogiendo basura de los botes en el pleno centro de la ciudad a la que vas a descansar y tomarte fotos chidas para presumir en tus redes.



Imagínate lo peligroso que sería vacacionar en un destino al que le han pedido que no haga eventos multitudinarios por el riesgo de contagio de COVID y en ese mismo pueblo el alcalde no entiende y promueve el gozo público del racero. Yo no querría estar en un lugar en donde no se respeta la ley, las medidas sanitarias contra el COVID y se programan espectáculos con pirotecnia sin el permiso de secretaría de salud.


Con suerte y te roban, la policía se burla y la fiscalía no te pela. ¿Cómo descansas?.


Ni yo me quedaría a vacacionar en un destino sin identidad gastronómica y donde la mayoría de los restauranteros tienen mal gusto y pésimas prácticas, sin considerar que con esa casa de paisano tendrás que hacer fila, dos reverencias, tres padres nuestros y dar moche para conseguir una mesa en estos días de fiesta.


Que flojera vacacionar en un lugar en el que todos te van a molestar y a culpar por las

condiciones que ha provocado tu displiscencia y falta de carácter. Imaginate que te quedes y tengas que trabajar, qué mal sería eso, inhumano.


Pinche lugar culero ese donde quieres vacacionar en año nuevo pero no pasarán a recoger la basura porque al alcalde no se le dio la gana de forzar a su gente y simplemente dejarán tirado el changarro a la vista de todos, yo tampoco querría estar en ese lugar.


Bochornoso que te tomen fotos en una villa navideña de mal gusto y que te exhiban en las redes como ejemplo en un video que dice “Turisteando con tres pesos”.



Siendo sinceros, los atractivos de una ciudad no deberían oler a orines y estar llenos de indigentes, allí no se puede vacacionar.


Por eso digo, el Profe es un genio, eligió bien y se fue a vacacionar a Cancún.


Feliz año a casi todos.