• Héctor Colín

Justicia pa Pendejos


Puerto Vallarta, Jalisco.- Antes de cualquier cosa, dejemos de asustarnos con las palabras que califican una actitud y describen a una persona, la palabra pendejo la conocemos desde siempre y se ha hecho parte del lenguaje coloquial de los mexicanos gracias a que cada vez son más las personas con las cualidades suficientes para etiquetarse como tales.



Pendejo, de acuerdo a lo que digo y con base en el significado que podrá usted encontrar en la RAE (si no es pendejo para buscar) se refiere a una persona Tonta o Estúpida, pero a la vez se puede interpretar como una persona cobarde, pusilánime, ya que, si usted se pone exigente, Pendejo hace referencia también al pelo que nace en el pubis y en las ingles. Hasta allí la Real Academia de la Lengua Española, es decir, la palabra existe y la libertad de usarla es de todos y la capacidad de asombro y de ofenderse respecto a la “grosería” será exclusiva de los pendejos. (https://dle.rae.es/pendejo)




Dicho esto continúo, hace un par de meses, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador se quedó sin tema para entretener pendejos y se le ocurrió la grandísima y populachera idea de conquistar los corazones de los Chairos con la Consulta sobre el Juicio a los Ex Presidentes. Con la ley en los huevos y sentado en un macho, AMLO cabalga con la bandera de la falsa justicia, evitando a toda costa funcionar como ejecutivo y garantizar la aplicación de la ley, sobretodo cuando desde el inicio de su campaña hace casi 20 años, los señalamientos de corrupción hacia los presidentes en turno de aquel entonces fueron los argumentos fuertes de su campaña e incluso los convirtió en promesas para convencer a la gente sobre el valor de su honestidad y la grandeza de su sed de justicia hacia el pueblo.



Chingue y chingue siempre de que Fox, Calderon y Peña habían cometido delitos graves hacia el pueblo de México pero nunca se ha atrevido a hacer cumplir la ley, igualito que con sus hermanos, primos e hijos, sin embargo, hoy le preguntará a los ciudadanos si quieren o no que se haga valer la ley. Qué sucederá, nada, el presidente fingirá demencia y argumentará que la consulta no reunió los requisitos necesarios para enjuiciar a Salinas, Fox, Calderón y Peña, así que no sucederá nada. Mientras tanto, ha reunido un ejército de gente que no tiene nada más que hacer que lamerle los destos al presidente y llevar su voluntad con voz hacia el interior del país convenciendo pendejos de que estarán decidiendo respecto al futuro jurídico de los expresidentes.

Nadie sabe cual es el costo real de la consulta pero lo más preocupante es el costo de la campaña popular para promover la “consulta”, el ejército que trabaja en eso no se paga solo, el dinero se gasta allí mientras los problemas del país se agudecen y la realidad desgasta los zapatos de los pobres y les mantiene el estómago vacío para encrudecer más su hambre de justicia respecto a la posible culpa de que su situación se debe a los presidentes anteriores y no a lo que AMLO está dejando de hacer por convencer cada vez a más pendejos.