• Rodrigo Aguilera

La Compostela, el Premio del Camino

¿Qué es la Compostela? ¿Es lo mismo que la Credencial? ¿Y la Compostelana? Muchas son las dudas que surgen al peregrino que hace por primera vez el Camino de Santiago. Y algunas de las más comunes giran alrededor del significado de la Compostela: de qué se trata, qué significado tiene, dónde la consigo, qué hay que hacer con ella.



¿Qué es la Compostela?


Empecemos por el principio. La Compostela (erróneamente también llamada Compostelana) es el documento que certifica que se ha realizado el Camino de Santiago.

La Compostela la otorgan las autoridades eclesiásticas y como tal se recoge en la Oficina de Atención al Peregrino de la Catedral de Santiago. Esta acreditación surgió en los siglos IX y X, cuando se institucionalizó la peregrinación a la tumba del Apóstol. Y en un primer momento se utilizaron insignias como la venera o la concha de vieira.

La facilidad con la que se falsificaban obligó a Iglesia a sustituirlas en el siglo XIII por las llamadas cartas probatorias, origen directo de la actual Compostela.


¿Qué es la Compostelana?


La Compostela es el documento que acredita la peregrinación.

Para conseguir la Compostela, el peregrino debe haber cumplido tres requisitos básicos: hacer el Camino con motivos religiosos o espirituales, haber recorrido cualquiera de las Rutas Jacobeas al menos 100km si es a pie o a caballo y 200km si es en bicicleta y acreditar que se ha recorrido tal distancia.

La Credencial del peregrino es el documento necesario para conseguir la Compostela

Para acreditar estos tres requisitos, el peregrino debe aportar un documento que muchos confunden con la Compostela: la Credencial del Peregrino.

La Credencial es el documento que acredita al peregrino. Es de carácter personal e intransferible, dicha Credencial puede conseguirse en las diferentes Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, albergues, parroquias y Cofradías del Apóstol Santiago.

En ella, el peregrino deberá ir reuniendo sellos de los lugares por los que va pasando con el objetivo de acreditar que se han realizados los kilómetros mínimos exigidos.

Estos sellos pueden conseguirse en albergues, Asociaciones de Amigos del Camino, iglesias y en otros lugares como ayuntamientos, restaurantes, hostales, cafés u oficinas de Correos.

En la Credencial puedes poner todos los sellos que quieras aunque para recibir la Compostela, la Catedral de Santiago establece como mínimo el sellado de la Credencial dos veces por día en los últimos 100 kilómetros para los peregrinos a pie o a caballo y en los últimos 200 kilómetros para los que realicen el Camino en bicicleta.