• Ruben Gómez Bernal

MUCHAS PATRULLAS Y POCOS RESULTADOS


Se supone que a mayor número de instrumentos para la vigilancia, mejores resultados y más cobertura en los operativos. Como lo he comentado varias veces Puerto Vallarta goza de cabal salud en cuanto a seguridad, porque afortunadamente los grandes eventos delincuenciales no son pan de cada día como en otras poblaciones en donde la delincuencia tiene a las autoridades de rodillas. No obstante es importante que no se dejen pasar estos eventos sucedidos recientemente que en una sola mañana hubo tres asaltos a mano armada y con la consabida respuesta de “no pasa nada”. Sí pasa. Primero las personas que sufren las pérdidas de su patrimonio lo primero que señalan es la falta de vigilancia y razón no les falta en renegar, por eso se dice que cada quien habla dependiendo de cómo les vaya en la feria. Los robos inciden en la percepción de seguridad ciudadanía, y luego vienen los del INEGI y la gente opinará que Puerto Vallarta no es seguro.  

EL ALCALDE SE ZAPOTLANEJO YA ESTÁ COMO EL VIEJITO QUE GOBIERNA NAYARIT

Don Miguel Ángel Navarro expresó que Nuevo Vallarta, hoy llamada oficialmente como Nuevo Nayarit, pero hasta los mismos nayaritas le siguen llamando Nuevo Vallarta, dijo que le había dado fama a Puerto Vallarta. Algo que nada tiene qué ver y que demuestra la ignorancia supina del Gobernador de Nayarit,  que debería de estar enterado de la historia de este bello rincón de su estado.

Ahora fue el alcalde de Zapotlanejo Gonzalo Álvarez quien se lanzó en contra de que Puerto Vallarta hubiese construido una catrina de 25 metros, porque dijo que fue con el único fin “de quitarle el foco” a su municipio de tener la catrina más grande del mundo, que mide 18 metros.

Sus declaraciones a la prensa tapatía que lo abordó sobre el tema fueron al salir del informe de gobierno de Alfaro: “Yo no compito con ellos, compito para darle identidad a nuestro municipio, porque el equipo que hizo esa parte de Vallarta, fue de un equipo que se fue de la administración de Zapotlanejo. Es decir, la catrina que está en Puerto Vallarta fue hecho por manos zapotlanejenses, pero solamente por ego para quitarle el foco a Zapotlanejo y yo trabajo con lealtad para mi municipio, y hoy tenemos una de las catrinas más grande del mundo, pero es la más hermosa”

Hasta ahí lo declarado por el alcalde de Zapotlanejo, que no ocultó su enojo porque Puerto Vallarta le arrebató el récord Guiness. Y se vale que se enoje pues no le quitan un “foco” como dice él, porque no hay ninguna competencia de por medio. Igual pasaría si en otro lugar del mundo rompen el récord establecido en Zapotlanejo, la situación no cambia. La pregunta es ¿cuál sería el interés de Puerto Vallarta en birlarle ese primer lugar de la catrina a Zapotlanejo?

Es cierto la mano de obra para la construcción de la “catrina del malecón” es de artesanos que vinieron de esa tierra, pero vinieron contratados y pagándoles su trabajo, en eso el alcalde de Zapotlanejo, que fue mano de obra de allá, está en lo cierto, pero lo que debe de saber es que estos artesanos no son de su propiedad y que tienen que trabajar para vivir. Y lo más importante que debe de saber, es que fue talento vallartense representado por Alondra Muca, universitaria del Centro Universitario de la Costa, la autora de la obra, y los artesanos siguieron sus instrucciones para construirla.

Nadie les quita el mérito a los artesanos de Tlajomulco, hasta un reconocimiento merecen, pero repito que la autoría de la construcción de la figura de la “catrina del malecón” es talento vallartense, de Alondra Muca, y su equipo de colaboradores. Y finalmente dentro de la polémica que ha levantado la construcción de la obra, reconocer el acierto del Gobierno Municipal, ya que la noticia tomó vuelo en el país y allende las fronteras, generando una publicidad para Puerto Vallarta que con nada se paga.