• Héctor Colín

De Borracho a Cantinero

Puerto Vallarta, Jalisco.- No sé en qué momento, las personas que se dedican a las campañas catalogaron la política entre la Guerra y el Amor, fundamentando sus hechos en el aprovechamiento del “TODO SE VALE”, y es que es difícil de entender cómo una persona pretende tomar una posición clave en el funcionamiento de un municipio cuando las condiciones del político y de la administración a la que le coquetea no son compatibles; menos explicable cuando saben que la administración por la que luchan está en “quiebra”.



La campaña pasada estuvo plagada de candidatos sin la capacidad proba para liderar un proyecto como Puerto Vallarta. Para entender mejor esto, imagine a los anteriores candidatos intentando conseguir empleo en una empresa de la iniciativa privada, quiénes realmente reúnen los requisitos para ser empleados en una particular y generarle a esta la certidumbre de la rentabilidad financiera. La respuesta es simple, NINGUNO, de lo contrario estarían dentro del iniciativa privada generando mucho dinero con las capacidades que tomaron como bandera en la campaña.


Dicen entonces que, en las campañas todo se vale, cuando me refiero a todo, es TODO, guerra sucia que incluye injurias, mentiras, engaños, traiciones, sobornos, extorsiones, etc., pero cuáles son los beneficios y a qué costo para los votantes, ninguno, el problema en México es la existencia de una credulidad sin fundamento, la Fe ciega que menciona la raza en la calle, con la misma esperanza con la que se observa a la Virgen, a las Chivas, al cambio que predica Morena, al PRI “inocente”, a las peleas de El Canelo, a los besos de las telenovelas y así podemos seguir enumerando aspectos de la cultura mexicana en los que los mexicanos vuelcan toda su Fe sin recibir nunca los resultados esperados.



La falsedad entonces se ha convertido en el más grave de los artilugios políticos, trayendo consecuencias negativas para los electores y divertidas para mi.


No es lo mismo ser Borracho que Cantinero, en la campaña, bajo el pretexto de que todo se vale, Morena se empeñó en venderse caro por eficiente, haciendo la crítica al gobierno mientras sostenía que con ellos habría un cambio, por lo que era de esperarse que el pueblo que le va a las chivas, quienes creen en los besos de las novelas y quienes aplauden en el cine creyeran en Morena, pensando que todo cambiaría. El ejemplo no solo aplica a nivel Federal con Andrés Manuel López Obrador y el fiasco que fue siempre pero sin la responsabilidad de dirigir a todo un país, sino también aplica ahora en Puerto Vallarta que el examen de los michelistas ha cumplido casi la mitad de los primeros cien días.


Me van a linchar pero me vale madres, AMLO prometió cero corrupción y se convirtió en el presidente más corrupto de la historia, plagado de impunidad y descaro, los salarios no subieron y ya no alcanza para lo básico de la cocina, hay mas pobres y más pobres extremos, es un país tan peligroso, tanto como los peores y más pobres de África, sí, de ÁFRICA, los delitos de cualquiera de los tipos van en aumento por una razón simple, el pueblo bueno y sabio se muere de hambre y la desesperación los motiva a delinquir a pesar de cualquier consecuencia, si es que la hubiera algún día. La política energética no funciona y se ríen de nosotros, la secretara de educación coloca a Hermosillo en Jalisco, el vaticinio de López Gatell falla con +240,000 muertos por COvid-19, las cámaras están cooptadas para ser disfuncionales, el campo está abandonado porque lo forzaron a morir, la presión a los medios es dictatorial, la crítica se apabulla con odio y ajusticiamiento público, la cultura no existe y el deporte es ahora un hobbie muy caro, no hay obra pública, el avión no se vende, el TEMEC está manoseado y prostituido, la salud es un lujo y los empleos desaparecen como las personas, México es una miseria sin porvenir en el horizonte.



Pues igualito que en Puerto Vallarta, la capacidad de los colaboradores del Profe Michel ha quedado en manifiesta reprobación, aunque los medios no lo digan por miedo a perder lo que ni siquiera tienen aún. No es momento todavía de hablar de los medios, pero sí de continuar con lo que empecé, el “gabinete” ha hecho bien la tarea que suponemos que llegó a hacer en Vallarta, ridiculizar alcalde con los alcances mediocres de una administración que complica su futuro por falta de criterio, preparación y compromiso. Parece que trabajan para Bruno Blancas.


El argumento de cambiar las cosas lo vendieron bien y se los compraron al precio y sin regateo, los electores confiaron en Morena y hoy se manifiestan poco a poco y en aparente silencio, no saben por dónde empezar, y es que cuando alguien te traiciona, la movida debe ser calculadora y cautelosa, sobretodo cuando confías en que el proyecto que te quedó mal va en caída libre al fracaso.


Hoy la basura inunda las calles, los indigentes invaden el centro de la ciudad y no se ve por dónde y es que es fácil para los que vemos desde afuera que hay los mismos camiones pero con mantenimiento deficiente para hacer la recolección a la que estábamos acostumbrados diario, es el mismo personal pero con la voluntad quebrada, los malos tratos del director Calzón evidencian el desgaste en la relación con la gente encargada de recoger la basura por lo que el principal afectado por estas deficiencias es el vallartense común que sufre por la crítica del turista que observa la ciudad llena de basura, NO HAY PRETEXTOS, el trabajo se hacía cuando había corrupción y una robadera como dicen, pero se hacía, hoy que ya no hay corrupción ni influyentismo las cosas no funcionan. Triste.


Pa´ terminar, es un gustazo para mi ver los Bots del Profe Michel luchando en mi contra, volcados concentrados en molestarme mientras me enorgullece tenerlos al tanto y fortaleciendo la difusión de todo lo que escribo. Que quede claro, mientras la maquinaria del ayuntamiento esté volcada en molestar a mi persona y mi familia, haré lo propio con su administración, YO NO FIO y no tengo nada qué hacer los próximos tres años. Sobretodo si se empeñan en hacer personal los ataques. Besos.