• Héctor Colín

Muchas Manos Pa´ una "Chaquetita"

20 personas para un premio pinche…



Puerto Vallarta, Jalisco.- Estuve en la secundaria, que sí terminé, no como el gueyón de la Mollera Sumida que tienen en Reglamentos del municipio todavía despachando a empresarios inocentes. Cuando estudiaba y me iba bien, llegaba a mi casa presumiendo una calificación perfecta, mi madre me daba un coscorrón y me pedía que ni me emocionara, que era lo único que debía hacer y no era para celebrarse, era mi pinche obligación; con esa motivación terminé dos carreras, unos cuantos diplomados, certificaciones y una maestría que por lo menos me sirve para pendejear a varios y a todos los regidores.



La idea de mi madre era buena, cuando uno tiene una responsabilidad, la obligación es cumplir y ya, nadie tiene razón para aplaudirte nada, ni siquiera porque te estan pagando por lo que haces, así que sin pretexto, HAZLO PINCHE BIEN.


Ayer, en las redes sociales hubo mucha gente que cobran salarios del dinero del pueblo celebrando que a Puerto Vallarta le entregaron un par de premios que nadie reconoce, el primero es de Expedia, una página que se dedica a hacer reservas de hoteles por internet, que evade impuestos y no le aporta nada al destino. El reconocimiento es “APANTALLAPENDEJOS”, disculpa por todos los que me llevé entre las patas pero se lo merecen por ingenuos.


Pero ese no es el mayor de los problemas. Cuántas manos se necesitan para una chaquetita?.


A Puerto Vallarta le entregaron un premio de tres pesos y el gobierno se gastó un millón en ir a recogerlo, sin considerar las cortas vacaciones que se echaron en Yucatán porque eso de que fueron a trabajar al Tianguis Turístico no se las creería ni su abuela y la razón es simple, el único que tiene la carrera de turismo es la Edecán de la direción del mismo giro en Puerto Vallarta, los demás son profes, muchachas con licenciatura trunca, ingenieros, abogados y pistoleros “limpiacacas”.


Como decía Chabelo, vivimos en el mundo del revés, la chamba la hacen dos, pero el premio lo reciben 15.


La representación de Puerto Vallarta y Jalisco fue por demás triste y lamentable, dos fotos, tres panfletos, dos mariachis, cuatro bailadores, diez camisetas y 45 acreditaciones de funcionarios. Las imágenes con las que se presenta a Puerto Vallarta son más viejas que una bohemia de Michel y Ludwig, más inútiles que la estrategia de María Roa y más vergonzosas que el curriculum del güey que cobra como jefe en Cultura Municipal.



Volvierona engañar al alcalde al invitarlo a un Tianguis que no es para farandulear porque se te va el tiempo y te ganan el mandado, alguna vez han visto a Doña Rosa, la del tianguis de la ETI chismorreando mientras hay raza en su changarro?, pues no, al tianguis no se va a comer “riata”, se va a negociar y vender, pero eso no lo entienden tampoco porque les encanta usar la guayabera y recibir aplausos sin ningún mérito, porque Michel no tiene mérito en el premio, por más pinche que sea este (el premio).


La promoción del destino está en 8 manos, cuatro personas y dos cerebros, se los dejo de tarea. Imagínese que la promoción de Puerto Vallarta está sólo en dos cerebros que sólo alcanzaron a merecerse un premio de Expedia. Si, de EXPEDIA. Lo que tampoco entendieron es que la página le da un premio a un destino garra como este para que Puerto Vallarta y sus funcionarios se bajen los calzones para hacerle promoción a la página y no al destino, si no entiende lo que le digo, deje de leer esto, no me pinches merece.


La Puñeta nos salió cara, los funcionarios dejaron de funcionar otra vez (de por sí), cobraron sus salarios, viáticos y otros beneficios para llevarse a la esposa, a la nalguita y los “primos”. Mientras a Vallarta se lo lleva el demonio con el AGUA, Salvador Llamas, director de Seapal se fue a pasear a Yucatán, seguro allá hay está la solución al problema del agua o el premio debía recibirlo también en sus manos o quizas fue a cuidar el Profe Michel, no lo sé pero si me importa, en mi casa hay cada vez menos agua y esta raza se anda paseando.


Ludwig fue también por el premio, la justificación no la entiendo porque al municipio no le corresponde la promoción pero si le corresponde (dicen), porque se esponjó como Pavo Real de rancho de narco al recibir el premio pinche que sólo a él emociona y que por cierto divirtió a los representantes de otros estados que estaban al lado. Otro salario y viáticos desperdiciados.


Susana Rodríguez también se paró allá para recibir el mismo premio que ya habían manoseado los otros monos, ¿a qué fue?, sabrá dios.


Arturo Dávalos estuvo allá también, como ánima en pena porque en las fotos se le distingue menos que a los fantasmas en las fotos de Carlos Trejo. ¿A qué fue el ingeniero?, sepa la chingada.


De la señora del DIF no quisiera hablar pero me parece que era “súper importante” que la presidenta del DIF Puerto Vallarta fuera a Yucatán a recibir el premio de Expedia por el turismo jamaiquero que atrae Vallarta. ¿O será que el Presidente no debería andar sólo?, a mi me despiertan sospechas de lo que ya se habla. OJO, llevaron escolta$.


Pues bueno, los premios deberían dejarlos allá o hacerlos rollito e intruducírselo por donde ya saben porque los vallartenses conocemos la realidad de nuestro rancho, el problema de la basura, las playas oscuras y mugrosas, los reglamentos inservibles, la inseguridad al tope, las vialidades hechas garras, el rastro disfuncional, el ayuntamiento plagado de inútiles; no somos los representantes de los medios a los que chiquea el fideicomiso llevándolos a los mejores hoteles, las mejores playas y lejos de la pudredumbre de una ciudad que se cae a pedazos y que provocaría que los premios nunca lleguen.


Hubieran ido por el reconocimiento que le dieron a Puerto Vallarta por ser la SEGUNDA CIUDAD con mayor Trata Infantil de MÉXICO. No tuvieran tantos huevos.


Pues bueno, mientras nos carga el payaso aquí, la raza que nos cobra caro por valer madres se pasea por un pinche premio mientras les vale madre el plan de los 100 días para conocer el rumbo del rancho, los patasaladas vamos a favor de la corriente del río rebotando entre las piedras.


Con la mollera sumida pero buenos para una chaquetita con muchas manos…