Luis Munguía tiene Razón
- Héctor Colín

- hace 2 horas
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Por primera vez en la historia de mi miserable vida siento la responsabilidad de darle la razón a Luis Ernesto Munguía González, alcalde de Puerto Vallarta, y es que el fin de semana fue víctima de un complot o de varios, de un boicoteo político en el que se le dijo de todo aunque estoy seguro de que no escuchó todo lo que realmente se pensó de él.
Luis ha sido castigado quizás injustamente por la ciudadanía y por esa razón será juzgado por la historia como el presidente más “buleado” de la era moderna del rancho con playa de Luis Vallarta.
Tiene razón cuando dice que los ciudadanos han iniciado una campaña en su contra, tiene razón en pensar que existe un plan mediático individual y colectivo para molestarlo, para atacarlo en las redes y en las pláticas de barrio. Es acertada su percepción de persecución política de parte de sus contrincantes, le doy dos puntos por pensar que los otros partidos políticos están ya remojando sus barbas y preparándose para enfrentarlo en su afán de reelegirse. Dos puntos más a su equipo de comunicación por la identificación (tardía) de los focos rojos, de las crisis y que con ello le recomendaron al alcalde guardar silencio ante los ataques.
Como alcalde, Luis se enamoró del canto de las sirenas y se olvidó del odio que existe en un México cada vez más corroído por los políticos.

Tiene razón Luis en pensar que dentro de su cabildo las pirañitas que lo rodean empiezan a oler la sangre en el agua, Luis está nadando herido dentro de un río lleno de hematófagos. Ganaría puntos por sospechar que desde su círculo cercano brotan los chismes, los datos de lo que sucede y los detalles de todo lo que el alcalde hace. La paranoia comienza a invadir al equipo y se ha reducido el número de personas que son de confianza para Luis. Tiene fundamentos para pensar que están filtrando para perjudicarlo.
En todo eso tiene razón, lo dijo en la sesión de cabildo en la que le regaló el dinero de los vallartenses al hijo de una madre víctima de un borrachazo, y es que el dinero no saldrá de la dadivosa bolsa de Luis Munguía, se le hizo fácil proponer politiquería clientelar en medio de un ambiente hostil para su muy limitada inteligencia.
Dicho lo anterior y aclarado el punto sobre la razón que tiene Luis Munguía sobre la campaña en su contra, tengo que también reconocer públicamente que el pendejete se lo ha ganado a pulso.
Desmenuzar lo que lleva de gobierno para enlistar los errores sería desgastante para la lectura, la lista es larga sobre los errores y sobre los aciertos podría decirse que nada más fue el reconocimiento de esa campaña en su contra. Lo demás es basura que se le acumula en el lomo y que lo estará molestando por el resto de su existencia.
Sí nada más nos enfocamos a lo que llevamos de este año, considerando que ascendió de puesto a su anterior jefe de comunicación social como un premio a su destacada labor y que se trajo a otro melolengo a la dirección de comunicación social a entorpecer más lo que ya se hace mal, entonces concluimos que Luis hasta la semana pasada estaba muy contento con todo lo que se decía de él. Considerando pues que el alcalde vive en una burbuja en la que su círculo cercano solo lo halagan, lo consienten y le ayudan a no sentirse solo, contrastando con lo que realmente se dice de él en las calles, y es que no es difícil de saber, necesita un par de centenares de miles de pesos para hacer una encuesta que encuere su situación y quizás así empezar a actuar.
Bueno, hablando nada más de lo que pasó este año y abonando a mi argumento de que todo lo que le dicen es cierto y se lo ha ganado por PENDEJO, recordemos que se le perdieron dos chamacos que habían sido detenidos por su policía municipal, luego la fiscalía le intervino sus oficinas para hallar indicios sobre lo sucedido y Luis no hizo más que poner cara de menso y quedarse callado. Sobre la falta de agua cerró la boca, respecto al complot de la empresa recolectora de basura cerró la boca. Cuando tuvo que apersonarse en la Feria de Turismo más importante del mundo para promover a Puerto Vallarta no hizo más que decir que no iría porque atendería temas de más importancia, lo que no sucedió porque se le prendió el cerro en el hocico, no solucionó ni un solo problema. Mientras todo eso sucedía, un sujeto ebrio impactó el vehículo donde viajaba Clarisa, madre de familia que conmocionó al rancho porque los elementos de seguridad de Luis Munguía liberaron al culpable, lo que provocó la ira de los ciudadanos y se agravó con el fallecimiento de la víctima sin que se conozca el paradero del victimario. Se convocó nuevamente a manifestaciones pacíficas que entorpecieron el funcionar cotidiano de Puerto Vallarta y Luis no les dio la cara porque pensó que el tema sería político y solo querían provocarlo. PENDEJO. Sin olvidar que en el momento de dar la cara se le vio en un campeonato de charrería.
Decía entonces que la campaña en su contra es real, su ineptidud la ha provocado. La falta de agua, la basura en la calle, la corrupción en su policía y tránsito, la displicencia con la que actúa y la desfachatez de su gobierno han motivado a todos a salir y pendejearlo, sí, PENDEJEARLO. Todo sabemos qué sucede cuando se le pierde el respeto a un alcalde, cuando ya no hay forma de revertir todo lo malo que se ha hecho. Los partidos opositores han encontrado una oportunidad para verlo caer y los liderazgos han surgido de manera natural por la gran cantidad de espacios y oportunidades que se han abierto para luchar por Puerto Vallarta. Las causas de los nuevos líderes no se centran en lo político, ahora se levanta la voz por muchas razones, por todas esas en las que Luis y su equipo ha fallado. Sus asesores no han servido y son muy caros, sus gerentes fue el peor invento en el que pudo pensar para darle empleo a una bola de vividores que tampoco sirven para nada. Sus regidores se han alimentado de su frustración y se han relamido los bigotes cada vez que Luis tropieza.
Tan mal está que se le fue su tesorero y el mensaje fue claramente de desconfianza, de descontento o quizás ya habían encontrado otro pendejo para que firmara lo que los "munguiístas" necesitan.
En fin, Luis tiene razón en todo lo que se le viene pero no le han dicho que todo eso y más se lo ha ganado por PENDEJO. Las sirenas NO EXISTEN.




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