Mungui-Mentiras y Tuki-Tonteras
- Héctor Colín

- 12 ago
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Recién llegado a la alcandía y con la urgencia de pagar los favores que le ayudaron a comprar votantes en la elección pasada, el alcaldito Munguía González intentó un madruguete que lo ayudaría a él pero que le perjudicaría a los vallartenses (como todo lo que hace), y es que intentó meterle los parquímetros al centro del rancho. Estos aparatejos que controlan quién se estaciona, cuánto pagar y en qué momento te mereces ya una multa han estado en el hocico de al menos 3 alcaldes, pasados ya por el puerto y hasta el momento todos se han negado; y eso gracias a la fortaleza de los “todavía” habitantes del centro de la ciudad y de los pueblerinos que alzan la voz en contra de la imposición de un instrumento que a todas luces no funcionará.
Se entiende que la acumulación de hambre de lana, de atención y de poder invadió al alcaldito desde su adolescencia y sembró en él una irracional idea de abusar de todo, de las sustancias, de la confianza de sus amigos y de la inocencia de un pueblo que no razona, que se deja llevar por una pinche cara bonita que se ha trabajado en quirófano desde hace al menos una década. Lo que significa que todo eso es falso.
Hace unos días volvió a hablarse de los parquímetros y los regidores “cola blanda” que acompañan a Luis Munguía se regocijaron, adelantados al moche que recibirían si les salía la jugada de contener la movilidad del centro de la ciudad, pero al parecer se la volvieron a pelar, y es que sus argumentos no tienen sentido.
Munguía miente todo el tiempo, habría que definir si es una estrategia o de plano lo Tuki-pendejean sus compas vueltos asesores. Ayer brotó un argumento que me llamó la atención, dice Luis Munguía que los parquímetros serán inteligentes, (jajajajajaja).
– “Querido compa, Luís, si usted no es inteligente, los regidores no son inteligentes, no podemos esperar que los parquímetros lo sean”.
Existen desde hace muchas décadas unos semáforos inteligentes, en realidad de una década para acá todo es inteligente, o al menos se hace el intento, excepto los regidores del actual ayuntamiento, el alcaldito y su perverso tesorito. En Puerto Vallarta no gozamos de la suerte suficiente como para que los políticos piensen, para que se utilicen nuevas tecnologías para todo, sin embargo, el problema es muy grave, la estupidez de los que llegaron con el Partido Verde es tan inmensa que se les ocurrió, por ejemplo, regresar la campana que advierte la llegada del camión de la basura, nada más arcaico y obsoleto que eso. De ese tamaño su pendejez.
Las Tuki-pendejadas no terminan allí, se han esmerado en hacerle creer a la raza que los Tiki-Parques son la solución a los problemas sociales causados por el claustro de la población, por la excesiva atención a los teléfonos y pensaron que arreglando los parques sacarían a la raza de sus casas, ese era el argumento, sin embargo, la realidad era desviar los recursos, decir que costaría 7 millones una obra que apenas llega al millón de pesos, se están mamando esa lana y desde tesorería están descuidando el futuro de El Tesorito.
Se le ha entregado el centro de la ciudad a los taxis, a los tour operadores y se han dejado pocos espacios para la raza que aún vive por allí, lo que le abona inviabilidad al proyecto en el que, igual que la basura, se van a mamar la lana para asegurarse su miserable futuro. Y es que hay que decirlo por que usted no se acuerda, pero de todos los amigos de Luis Munguía no se hace uno solo que esté buscando la iniciativa privada por su brillantez y buena voluntad para trabajar, ninguno sirve para nada. Pero ese será tema para otro momento.
Entonces Luis miente siempre, al parecer obnubilado por el abuso de las sustancias, de las fiestas vespertinas que terminan tarde y que se han convertido en la razón para justificar la impuntualidad del alcalde y la mirada perdida en horizonte mientras trata de hilar dos oraciones.
No habrá parquímetros inteligentes que le ayuden al municipio porque han demostrado no ser lo suficientemente inteligentes para creerles. Luis pretende firmar un contrato millonario con alguna empresa para asegurarse un chayotito después de dejar la alcaldía.
Hablaremos del tesorero y el juego que ha iniciado desde el escritorio donde firma los cheques, los grupos políticos al interior del gobierno del verde se han pulverizado, hay al menos 4 grupos que pretenden meterle el pie al alcalde en su pendeja intentona por la reelección y al menos 3 de estos grupos están liderados por Rodrigo Pérez, “el Tesorito”, quien sonríe de frente y confabula en la espalda del alcalde Munguía que se encuentra muy distraído remodelando departamentos y paseando por la bahía.
Ahhh… y antes de largarme. A poco no se les hace sospechosa la cercanía de Luis Munguía con el Gobernador Pablo Lemus????




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