• Rodrigo Aguilera

Peregrinaciones Pet Friendly

Me acerco ya al final de este relato en el que comparto algunas impresiones del caminar hacia destinos de tradición como lo son Talpa de Allende o Santiago de Compostela.


Pero antes de relatar la jornada final de la entrada a la Catedral española comparto algunos detalles que me parecen interesantes.

Primero me llamó la atención en el camino la gran cantidad de personas que llevan a sus mascotas a peregrinar.

Lo había visto en el camino a Talpa, las familias van completas desde Vallarta y se llevan a sus mascotas.

La mayoría lleva perros y cotorros pero sin duda es una peregrinación "Pet Friendly".


El recorrido se hace mucho más ameno con un amigo de cuatro patas sin duda alguna.

Y acá en el camino a Santiago de Compostela me llamó mucho la atención las personas que llevan a sus mascotas al recorrido místico.

Las llevan en sus bolsas especiales, con correas y, en el caso más especial que vi en u carrito especial, de esos que se usan para remolque de bicicleta y que la dueña de una perrita empujó durante 117 kilómetros.


No cargar innecesariamente



Abro un paréntesis para comentar que se puede ir también al Camino a caballo o en bicicleta aunque quienes así lo hacen deben cubrir 200 kilómetros.



Así que cruzando campos hermosos, me sorprendió el extensivo cultivo ¡de maíz! traté de combinar el apreciar el sendero, tomar fotografías y videos y cumplir el itinerario.


Antes de salir de Sarria me informó la encargada del servicio de Correos que esa parte en particular parecía un bosque encantado.


Recuerdo que llegué con una maleta normal a España me la llevé conmigo a Sarria y de ahí la mandé a Compostela por correo.


Quería cargar, sí pero solo lo necesario.


Así que lo que según parece consenso llevar al Camino sean 100 o más kilómetros a cubrir, dependiendo de la época del año sería:


Una mochila de excursión con tirantes cómodos para los hombros y si es posible con ajuste a la cintura.


La mochila de 20 litros, que es pequeña, es suficiente.



Entonces lo indispensable:


Saco de dormir (si es invierno grueso y si es verano u otoño el más pequeño que, además sirve en los albergues para usarlo como sábanas o de plano evitar el frío porque no siempre hay cobijas para todos los que llegan).

Los tenis, botas o zapatos para la caminata.

Nunca nuevos y de preferencia impermeables.

(Yo les di a mis botas una calafateada extra con cera de vela derretida con secadora de cabello).

Otros zapatos cómodos (pueden ser sandalias) por si se mojan los primeros, para descansar los pies en el punto de llegada y bañarse en la mayoría de los albergues los sanitarios son comunales.

Un pantalón de excursión, cómodo (puede ser de los desmontables) una chamarra lo más ligera y abrigadora.

Una gorra o sombrero.

Dos pares de calcetines o calcetas ya probados con los zapatos de caminata al menos.

Dos camisetas, dos juegos de ropa interior.

Cinturón, bastón o bastones para caminar (ayudan mucho en escaladas y bajadas).

Cosas de aseo en el tamaño más pequeño posible.

Una toalla mediana.