• Héctor Colín

¿Se Quema el Barco?

Hace unos minutos, por medio de las redes sociales circularon un par de fotos hechas por personas desde dos distintos puntos de vista con referencia a uno de los cruceros que se encontraban en este puerto y en las cuales parecía como si se estuviera incendiando el navío.



Las llamadas a la corporación de Protección Civil y Bomberos, a la policía y hasta al mismísimo alcalde no se hicieron esperar por la gravedad de la que se trató el asunto. Las llamadas, lejos de enfadar aclararon poco el asunto porque nadie supo nada, nadie tenía conocimiento de nada y no había forma de saber más por medio de la Marina o de la misma Administración Portuaria Integral.


Sin mayor conocimiento del acontecimiento y mucho menos de las causas y consecuencias, las redes se llenaron de rumores de todo tipo la información se esconde o se desconoce por las autoridades o simplemente se trata de un efecto fotográfico que generan hoy las cámaras más avanzadas de los teléfonos celulares más caros.


Algunos aparatos fotográficos y de telefonía contienen cámaras con procesadores potentes sensibles que generan algunos efectos que pudieran engañar a la audiencia que no entiende el funcionamiento. En este caso, el efecto se debe a un "Modo" fotográfico que se utiliza para la noche en el que se potencia la sensibilidad, aparece ruido y se extrema el registro de luces, por lo que la noche resulta más iluminada de lo que nuestros ojos perciben y en las fotos del crucero, es lo que sucede con las luces amarillas que lo rodean. Como elemento razonable, pudiéramos justificar la inexistencia de un incendio debido a la ausencia de humo en el resto del barco, es d decir que, sólo hay humo en el "escape" o "chimenea" que libera el mismo desde el motor.



Como dato curioso, hace unas cuantas décadas empezaron a aparecer las películas con las que se hacían fotografías en condiciones de poca luz y en las mismas se rebelaban imágenes que el ojo humano en aquel entonces desconocía, el polvo, la grasa en el lente y la posición de la luz hacía efectos que nos referían fantasmas, espíritus o hasta ovnis. Hoy vivimos una nueva etapa en la sensibilidad de las cámaras digitales los efectos de estas "aberraciones" nos ayudan a hacer chisme, mitote y alimentar nuestro morbo.