• Omar Arce Nolasco

¡TRUMP NO HA MUERTO!

En días pasados, hemos sabido por los medios la forma en que la crema y nata de la gringada empresarial se deslinda de Donald Trump arguyendo razones puramente morales, haciéndole a un lado de negocios ya tratados y firmados, con el pretexto de no estar de acuerdo con su comportamiento. Cagado de la risa, sin embargo, debe estar el señor ante tales ocurrencias porque sabe que puede demandarles el cumplimiento de cualquier obligación con la mano en la cintura y es que, en ningún país civilizado, los tribunales se han abocado jamás a resolver cuestiones morales porque, simple y sencillamente, no son tribunales morales. ¡Son tribunales legales!


En ese orden de ideas, salvo la valiosa opinión de mis colegas abogados serios y no de los que parecen barzonistas, no basta con alegar que un individuo se ha portado mal en el Gobierno para rescindir ninguna de las obligaciones antes contraídas con Él. Imagine que usted llega a ser alcalde de Puerto Vallarta y no hace un buen trabajo como tal; imagine también, que usted me renta un departamento y Yo, alegando que no fue tan buen alcalde como esperaba, que fue ladrón, corrupto y hasta organizó uno que otro desmadre, ya no le quiero pagar la renta. ¿Procedería mi pretensión? ¡Por supuesto que no! Porque una cosa es la (buena o mala) gestión suya como alcalde y otra, muy distinta, es la obligación que Yo contraje con usted. Lo mismo es en los negocios. Es justo y legal que los empresarios no quieran volver a iniciar negocios con Trump, pero en cuanto a los que ya existen, es necesario cumplir o indemnizar. No hay más.


En cuanto a la política, que lo hayan bloqueado permanentemente de Twitter, no significa que haya perdido sus más de 88 millones de seguidores; y que le hayan cerrado su cuenta de Facebook, tampoco significa que sus más de 30 millones de amigos dejen de serlo. De hecho, ¡eso los alebrestó más! Trump tiene ahora todo un ejército de simpatizantes que, si bien es probable que no le sirva para volver a lanzarse en 2024, sí puede servirle a cualquier candidato del Partido Republicano y eso es lo que la mayoría de republicanos pensaron cuando se opusieron al juicio político. Yo también lo pensaría. Cierto que, entre el populacho gringo se cree que Trump ya no tiene manera de llegar a todos esos seguidores suyos; sin embargo, según Bloomberg, el ex presidente “todavía tiene formas de llegar a sus fanáticos más fervientes. La aplicación móvil oficial Trump 2020, que se utilizó para registrar a los asistentes al mitin (del seis de enero) y para enviar mensajes directos durante la campaña, se descargó 2.6 millones de veces en el último año, y los usuarios debieron ingresar números de teléfono y aceptar ser contactados, según Apptopia. Nu Wexler , un consultor de comunicaciones que anteriormente trabajaba en Google, Facebook y Twitter, dijo que la presencia en línea de Trump sigue siendo notable entre los políticos republicanos. "Tiene millones de números de teléfonos móviles de eventos y una lista de correo electrónico de recaudación de fondos que eclipsa al resto de su grupo", dijo Wexler. "Para que no tenga ningún problema para comunicarse directamente con sus seguidores".


De modo que, en realidad, Trump no está así de acabado como nos dicen y tanto republicanos como demócratas, deben manejar este asunto con más inteligencia o se les saldrá de las manos.


UN BUSCA PIE


¿Por qué los gringos quieren linchar a Trump? Por la doble moral que manejan; porque se les olvida que, a pesar de su chifladura, mantuvo la economía de su país estable y no como López Obrador; que también está loco, pero ahuyentó la inversión extranjera y tiene a México sumido en un caos económico.